200 Vendedores sin ningún tipo de licencia, con material de dudosa procedencia, en muchos casos falsificaciones, se enfrentan esta pasada noche a la policia en el Arenal (Palma de Mallorca) con saldo de varios agentes heridos. No se me ocurre tal congregación de personas ejerciendo actividades ilegales en ningún ámbito ni lugar conocido. Si además unimos a esto, que no es un punto solitario sino que nuestras Islas están llenas de estas actividades y número incalculable ya de personas, que se dedican a estas actividades, creo que no tenemos un mero problema policial, sino un problema político en toda regla.
Desde hace mucho tiempo ya, se ha mirado para otro lado en Ayuntamientos y demás Instituciones, actuando con tibieza sobre estas actividades, bajo la “amenaza” de que era el mal menor. De nada han servido las quejas vecinales, de comerciantes o viandantes que están hasta el gorro de soportar este tristre espectáculo.
Estamos en una Comunidad que al igual que otras, existe una regulación para la venta ambulante y se han creado espacios para ello. ¿Entonces porqué no se cumplen las normas? También a esto le vamos a llamar el “no poner puertas al campo” como cuando la piratería en la red, que también campa por sus fueros, destruyendo miles de puestos de trabajo, entre otras cosas.
Pero ahora además en los últimos tiempos, se está poniendo en peligro la integridad de nuestras fuerzas de seguridad, que deben estar perplejas de ver como al margen de ser “permisivos” con esta venta totalmente ilegal y perseguible, en algunas ocasiones, se llega a la movilización de esta legión de “vendedores” para enfrentarse con la autoridad o con quien les salga al paso.
Seguimos mirando para otro lado o nos tomamos en serio el asunto, sin complejos y aplicando la ley, que es la que todos los que convivimos en esta Comunidad tenemos que respetar y cumplir.
Y si tiene que haber dos varas de medir la ilegalidad que nos lo expliquen, porque una cosa es ser una Comunidad integradora y tolerante y otra hacer el ………….



