Cada invierno reaparece una emergencia doméstica que no hace ruido y no huele: la intoxicación por monóxido de carbono (CO). Crónica Balear lo resume con precisión: “no tiene olor ni sabor”, y por eso engaña. Si tú usas estufas, chimenea o calentador de gas, esta guía te sirve hoy, mañana y cada temporada fría: prevención sencilla, señales de alarma y un protocolo claro para actuar sin improvisar.
POR QUÉ ES TAN PELIGROSO: EL ENEMIGO NO SE VE
El CO es un gas que puede generarse por mala combustión y, al ser imperceptible, los síntomas pueden confundirse con malestar común. Instituciones de referencia advierten que suele parecerse a una “gripe”: cefalea, mareo, fatiga, desorientación, náuseas. Lo crítico es esto: si varias personas presentan síntomas similares en la misma casa, sospecha CO.
LAS FUENTES MÁS HABITUALES EN UN HOGAR
Aparatos de combustión y ventilación deficiente
En la entrevista publicada, una especialista señala como habituales los calentadores de gas defectuosos o mal instalados, estufas sin mantenimiento y braseros o estufas de leña/carbón usados en espacios cerrados. Las guías de protección civil insisten en el mismo eje: combustión + mala ventilación = riesgo.
Chimeneas y conductos
Los conductos con mal tiro u obstrucciones elevan el riesgo. La prevención pasa por revisión y limpieza periódica (recomendación común en organismos sanitarios y de seguridad).
SÍNTOMAS: CUÁNDO NO “AGUANTAR” NI UN MINUTO
Señales frecuentes (no diagnósticas, pero sí de alerta): dolor de cabeza, mareo, vómitos, somnolencia, debilidad, desvanecimiento. Regla de oro: si los síntomas aparecen en interior y mejoran al salir fuera, trata el caso como potencial CO.
QUÉ HACER EN LOS PRIMEROS SEGUNDOS (PROTOCOLO REALISTA)
1. Sal inmediatamente a un lugar ventilado o al aire libre.
2.Abre puertas y ventanas si puedes hacerlo sin exponerte.
3.Apaga el aparato solo si es seguro y rápido (sin volver a entrar en zona cargada).
4.Llama a emergencias (112) y explica que sospechas intoxicación por CO.
5. No regreses al interior hasta que haya ventilación suficiente y revisión técnica, tal como recomienda la entrevista.
Importante: esto no sustituye atención médica. Si hay pérdida de conciencia, embarazo, menores o síntomas intensos, la urgencia es mayor.
PREVENCIÓN: LO QUE REDUCE EL RIESGO DE VERDAD
Mantenimiento y uso responsable
-Revisión periódica de calentadores, calderas, estufas y chimeneas.
-No uses braseros o estufas de combustión en habitaciones cerradas ni durante la noche.
-Asegura ventilación mínima cuando haya combustión.
Detectores de monóxido: la inversión más sensata
La entrevista y varias autoridades de seguridad coinciden: sin detector no puedes “notarlo”. Instalar detectores de CO es una medida eficaz y accesible para avisar a tiempo.
El monóxido de carbono no se negocia: o lo previenes, o te pilla desprevenido. Tu plan debe ser automático: mantenimiento, ventilación y detector; y si sospechas exposición, salir, ventilar y avisar al 112. Si tú conviertes esto en rutina, reduces un riesgo doméstico que cada invierno vuelve a aparecer en titulares.





