Mallorca vuelve a situarse entre los grandes destinos mediterráneos para quienes buscan mar, paisaje y naturaleza. National Geographic ha publicado su ranking de las mejores playas y calas de la isla para 2026, una selección que pone el foco en algunos de los enclaves más espectaculares del litoral mallorquín: aguas cristalinas, acantilados, pinares, arena fina, guijarros y rincones que todavía conservan un marcado carácter salvaje
La lista reúne 15 propuestas para refrescarse este verano y confirma la diversidad del litoral de Mallorca, donde conviven playas de postal, calas escondidas y espacios naturales que exigen algo más de esfuerzo para llegar, pero que ofrecen una recompensa paisajística difícil de igualar.
Entre las elegidas figuran nombres muy conocidos, como Playa de Formentor, en el Port de Pollença, destacada por su belleza paisajística, su relación con el histórico Hotel Formentor y sus vistas a la bahía de Pollensa. También aparece Torrent de Pareis, en Sa Calobra, uno de los enclaves más icónicos de la Serra de Tramuntana, al que se accede tras recorrer una de las carreteras más espectaculares de España.

El ranking también reserva espacio para calas de acceso más exigente, como Coll Baix, en Alcúdia, presentada como un tesoro protegido por precipicios y vegetación espesa. Su aislamiento, la ausencia de servicios y su carácter virgen forman parte precisamente de su atractivo, especialmente para quienes buscan una experiencia más natural y menos masificada.
Otra de las seleccionadas es Cala Tuent, una cala de guijarros enmarcada por pinares, olivos centenarios y la presencia imponente del Puig Major. National Geographic subraya que el acceso por carretera, estrecho y serpenteante, merece la pena por el entorno que espera al final del trayecto.

En la zona de Capdepera y Artà, la publicación incluye Cala Mesquida, conocida por sus 350 metros de arena fina, sus aguas transparentes y un paisaje dominado por dunas y pinos. También destaca Canyamel, en Capdepera, como una de las propuestas del litoral oriental de la isla.
El listado incorpora además Cala Fornells, en Peguera, descrita como una playa tranquila entre roquedales, con aguas turquesas y vistas hacia la bahía que conecta Peguera, Santa Ponça y la Illa es Malgrat. En el sureste, Cala Sa Nau aparece como una opción especialmente atractiva para practicar esnórquel o kayak, gracias a sus aguas cristalinas, sus bajos acantilados y su arena fina.

La selección llega en plena temporada alta y refuerza la imagen de Mallorca como uno de los destinos de referencia del Mediterráneo. Aun así, el propio carácter de muchas de las playas citadas recuerda también la importancia de preservar estos espacios, especialmente aquellos más frágiles o con menor presencia de servicios.
National Geographic no solo reivindica las playas más conocidas, sino también la Mallorca de los accesos complicados, los paisajes protegidos y las calas que obligan a caminar, madrugar o planificar la visita. Una sentencia turística que, un verano más, confirma que la isla sigue teniendo argumentos de sobra para competir entre los mejores litorales de Europa.








