Se dice eso de que el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra, y muchas veces no son solo dos sino infinitas más y cuando eso pasa ya no es error sino tendencia o incluso vicio.
Dicen que fue el filósofo George Santayana que dijo eso de quien olvida su historia está condenado a repetirla. Pues bien los que habitamos esta hermosa Isla, en otrora la isla de la calma somos dados a ignorar nuestra, o cualquier, historia por cercana o remota que sea.
Pues bien, parece que en la comarca de Manacor de este pequeño país se va cociendo un movimiento o sentimiento antijudío absolutamente preocupante. Si hace unos meses se canceló una conferencia de la Dra. Laura Miró debido a que ella no iba a manifestar lo que los organizadores pensaban pues parece que el tono de la misma sería sionista y no anti sionista como pretendían dichos organizadores. Eso al lector atento ya le llamó la atención. Es cierto que hubo dimisiones o ceses maquillados en esa organización que se dice cultural pero que históricamente se regodea en el fango de la política como hábitat natural, vamos que hace más política que cultura.
Si eso hubiese quedado ahí no les manifestaría mi preocupación, pero el problema ha ido a más, hace unos días, finales de la pasada semana, diversos comercios de Manacor aparecieron con pintadas que decían sionistes assassins.
Dicha expresión va más allá de la libertad de expresión y se inmiscuye de forma expresa en los delitos de odio y de vulneración del derecho al honor. Dicho comportamiento resulta, a todas luces, inaceptables y espero que tanto la Delegación del Gobierno como la Fiscalía se pongan manos a la obra para perseguir estos comportamientos que tan poco dicen de los autores.
No es lo mismo calificar a los sionistas como asesinos que colgar un muñeco de Netanyahu y quemarlo. Quemar la imagen de alguien de quien discrepas me parece repugnable y nauseabundo pero puede entrar en el ámbito de la discrepancia política pero la citada expresión no me ofrece ninguna duda, es racismo del más rancio e inmerso dentro de la propaganda del nacionalsocialismo. Poco demócratas se les ven a esos personajes anti sionistas que los tildan a todos los sionistas en tales términos.
Una vez más no queda otro remedio que hacer un poco de pedagogía política y recordar a los que pintan comercios en Manacor con esas soeces expresiones que el único estado democrático de la zona, Oriente Medio, que es una democracia es Israel. Ni Irán ni ningún otro estado de la zona tienen elecciones, constitución, derechos humanos, separación de poderes ni nada que por asomo se asemeje a una democracia. Muy al contrario, el trato a la mujer es humillante, no puede elegir su vestuario ni acceder a la educación así como lucir su cuerpo en una playa si le apetece a la ciudadana en cuestión, pero para esa izquierda extrema este comportamiento está bien. Ya no les hablo de la represión política y asesinato indiscriminado del régimen de los ayatolás con sus disidentes.
Les diré más, en el Estado de Israel hay palestinos en el parlamento, en el poder judicial ejerciendo como jueces en los tribunales de justicia y no están en el gobierno de la nación debido a que no ganan las elecciones a las que se presentan democráticamente. Es hora que se quiten las máscaras esos miembros de la izquierda extrema y se declaren racistas antijudíos y no lo hagan a través de cobardes pintadas con nocturnidad y desde el anonimato, que levanten la voz y digan alto y claro lo que escriben cobardemente por la noche.
No se preocupen, no lo harán, su poco valor es tal que saben que afrontarían consecuencias judiciales en defensa del estado de derecho y las posibles condenas que les caerían. Personalmente puedo entender, y a lo mejor compartir, que discrepen del Presidente del Gobierno de Israel, es legítimo, pero de ahí a considerar a los sionistas asesinos media un abismo.
Les voy a poner un ejemplo de Palma, no importa ir más lejos, el otro día en un espacio público miles de musulmanes celebraron el final del Ramadán, ningún problema. Hace casi diez días los católicos celebramos la Pascua de Resurrección, especialmente en la Catedral, siguió sin haber ninguna problema, pero cada vez que se abre la Sinagoga para que los judíos puedan practicar su religión es imprescindible que haya protección policial, algo pasa y algo hacemos mal los ciudadanos de Palma. Estoy hablando de ciudadanos de Mallorca, no del Mediterráneo Oriental, en todos los casos que practican su religión, ¿Por qué unos necesitan protección como colectivo? Quizás hay un sentimiento, a estas alturas de la vida, atávico anti judío.
La generación de mis padres sabían de las burlas y canciones que se les hacían a los mallorquines de origen judío, los xuetas; eso era puro racismo pero ese racismo no los calificaba de asesinos como el actual y no piensen que justifico ninguno de los comportamientos.
Quizás sea el momento de valorar lo que han hecho los judíos conversos o no, los xuetas, que según estudios de la Dra. Picornell sus rasgos genéticos compartimos muchos de los que hemos nacido en Mallorca, por nuestra tierra. Es el momento de ponerse serio en este tema y cesar de una vez por todas con ese racismo inaceptable, pues los judíos han hecho tanto por Mallorca como los cristianos y los musulmanes. Que en 2026 aún veamos pintadas como las que les he citado en nuestras calles me avergüenza como ciudadano de este pequeño país, no es posible que seamos así.





