Ese grupo de amiguetes que se llama Esquerra Unida y que presenta como candidato a presidente del Govern a un candidato tan pintoresco como Manuel Carmona, ha dicho que hoy no hará campaña electoral en señal de protesta porque la Junta Electoral ha decidido prohibir las manifestaciones de los indignados de la Plaza de España. Ustedes verán: que Carmona pida el voto o no carece de importancia porque le bastaría con enviar un sms a su agenda del móvil. No sólo todos sus apoyos caben en la memoria de un Nokia de 1995, sino que su mensaje tampoco necesita más de 120 caracteres. Pero la pregunta que surge es ¿nos está pidiendo Carmona que la Junta Electoral llame a Esquerra Unida a ver qué tiene que decidir? ¿Es que le parece mal que las leyes del Parlamento se cumplan? ¿O es que la Ley que su propio partido aprobó en el Parlamento, que prohíbe las manifestaciones en la jornada electoral y el día antes, sólo se refería a los movimientos que no sintonizan con ellos? Esto es un espectáculo carente de toda seriedad.




