El orden del día estará dominado por la sesión de control al Govern. Entre los asuntos destacados figura el debate sobre la seguridad en los servicios ferroviarios de Mallorca. También la saturación turística volverá a situarse en el centro del debate parlamentario. El Govern deberá responder a preguntas directas sobre el cumplimiento de sus compromisos contra la masificación y sobre el rumbo de su política turística. En este contexto, también se abordará el fenómeno de Airbnb y su incidencia tanto en el modelo turístico como en el mercado residencial del archipiélago.
En materia de vivienda, el pleno pondrá el foco en los desahucios, el programa Lloguer Segur y las dificultades de los residentes para acceder a un piso, así como en si las medidas impulsadas por el Ejecutivo autonómico están beneficiando realmente a la ciudadanía.
El ámbito sanitario tendrá un peso específico, con iniciativas relacionadas con la saturación de las urgencias hospitalarias, las listas de espera, la atención en salud mental y la dependencia, con especial atención a la situación en Formentera. Además, se debatirá una interpelación sobre la política turística del Govern y varias mociones vinculadas a la atención a la dependencia, la salud mental y los servicios públicos.
El pleno se cerrará con el debate y votación de las proposiciones no de ley del PSOE sobre ayudas al alquiler y la rehabilitación integral del Hospital Joan March; además de la prohibición del velo integral (burka y nikab) presentada por el PP.
Este arranque del curso parlamentario llega, además, marcado por el enfrentamiento político surgido tras la Junta de Portavoces de la semana pasada. Més per Mallorca y Més per Menorca acusan al Partido Popular y al PSIB de “sumisión” a Madrid en la negociación de la reforma del sistema de financiación autonómica, un debate que marcará buena parte de la agenda política en las próximas semanas.







