Gonzalo Adán, director del IBES

"Si hoy hubiera elecciones, el PSOE bajaría dos o tres puntos, el PP subiría algo y Vox bastante"

Retrato de Gonzalo Adán durante una entrevista sobre política en España.
Foto J. Fernández Ortega

Sociólogo y psicólogo clínico, Gonzalo Adán (Valencia, 1962) es director de Sociométrica y del Instituto Balear de Estudios Sociales IBES. Formado inicialmente en el ámbito militar, se doctoró cum laude por la UIB con una tesis sobre el comportamiento del voto en Baleares. Es considerado uno de los profesionales de la demoscopia más reputados de Baleares. Analiza para mallorcadiario.com el ciclo electoral que se inició con las elecciones en Extremadura, seguirá con Aragón, Castilla y León, y finalmente Andalucía. Y para 2027, si no antes, las generales, municipales y autonómicas.

¿Qué hacen en el IBES?

— El IBES es una empresa, una sociedad limitada, que se dedica a medir la opinión pública. Hacer encuestas se nos queda corto como concepto. Hoy la opinión pública se mide de forma mucho más compleja, porque ya no es solo la suma de opiniones individuales. Desde que existen las redes sociales hay una enorme contaminación de opinión: lo que empieza siendo minoritario, si está bien canalizado en redes, puede convertirse en mayoritario en muy poco tiempo. Nosotros estamos especializados en ese tipo de mediciones de última generación.

¿Las redes sociales tienen cada vez más impacto en la conducta de la gente y en su comportamiento electoral?

—  Sin ninguna duda. Los que crecimos en los años 60 y 70, y nos formamos intelectualmente en los 80 y 90, veníamos de doctrinas clásicas de opinión pública. Durante mucho tiempo vimos las redes como algo postmoderno, de jóvenes, con mucho ruido y pocas nueces. Pero hemos tenido que rendirnos a la evidencia. Hoy incluso hay estudios en los que participan más personas mayores en redes que jóvenes, y eso nos obliga a equilibrar permanentemente los tramos de edad. En algunos canales y sobre determinados temas hay más gente mayor pendiente de lo que se dice que gente joven.

Hablemos de las elecciones en Extremadura. ¿Qué lectura sociopolítica hace de los resultados?

— Hay muchas lecturas y no todas están cerradas. Una es que no hacía falta convocar elecciones, que es la opinión de la izquierda, y es cierta. El objetivo principal era desprenderse de Vox y no se consiguió, por lo tanto desde ese punto de vista es un fracaso. Otra lectura es que se ha maximizado la distancia con el PSOE, y eso sí se ha logrado. El PP ha conseguido visibilizar que el PSOE está en declive, con un candidato y una campaña que fueron un desastre. Y hay una tercera lectura, quizá la más importante: quién va a gobernar. María Guardiola va a gobernar Extremadura cuatro años más. Desde ese punto de vista no se puede hablar de fracaso. Dependiendo de qué lectura elijas, es un éxito o un fracaso.

"El PP ha conseguido visibilizar que el PSOE está en declive, con un candidato y una campaña que fueron un desastre"

¿Cree que Vox está dilatando la negociación para esperar a lo que ocurra en Aragón?

— Sí. Vox está haciendo una política de ensayo y error, pero con viento de cola. No es lo mismo equivocarte cuando crees que tienes más errores que aciertos que cuando crees que tienes más aciertos que errores. Vox nunca había pasado por estas situaciones, es la primera vez que gobierna o negocia gobiernos, pero el caso es que las cosas no le están saliendo mal. Dilatar la negociación y hacer “sufrir” a María Guardiola puede acabar saliéndole bien, sobre todo si en Aragón repite la experiencia.

¿Hasta qué punto Extremadura anticipa tendencias electorales en España?

— Estamos en un ciclo electoral clarísimo, fomentado por el PP, con dos grandes “hogueras”: la de Extremadura, Aragón, Castilla y León y Andalucía, y la de las elecciones generales, que llegarán más pronto que tarde. Estamos en una autopista electoral muy tensa, donde unas elecciones influyen en las otras. De las tres lecturas de Extremadura, la que más influye es la segunda: dónde está el PSOE. El PP puede acabar más atado a Vox, pero eso no será la noticia en las generales. La noticia será el estado del PSOE.

¿Cómo está el PSOE realmente?

— Hay una visión cualitativa que dice que está cada vez peor, y una cuantitativa que muestra que no baja del 25% porque la izquierda prefiere votar a un PSOE débil antes que a un Sumar o un Podemos débiles. Es una paradoja. La izquierda tiene que sumar un 47% y funciona como vasos comunicantes. Toda la izquierda baja, pero el PSOE se mantiene como el “mal menor”. La visión cualitativa, sin embargo, es devastadora: no conozco a nadie que crea que este gobierno pueda darle la vuelta a la situación o llevar a España a mayores cuotas de progreso.

"No conozco a nadie que crea que este gobierno pueda darle la vuelta a la situación o llevar a España a mayores cuotas de progreso"

Hay analistas que apuntan a un trasvase de voto del PSOE a Vox.

— Eso ya es una realidad medida, en torno al 5-6%. Puede parecer poco, pero entre dos partidos que se odian es muchísimo. En Vox esto ya lo sabían porque han observado el mismo fenómeno en Europa. El votante cabreado con políticas progresistas acaba votando al extremo contrario, como voto de castigo. En España ya lo vivimos cuando votantes del PP votaron a Podemos en 2015. Ahora puede estar pasando algo parecido entre el PSOE y Vox.

Gonzalo Adán durante una entrevista en una mesa con un entrevistador
Foto J. Fernández Ortega

¿Qué fragilidades del PSOE han quedado al descubierto en Extremadura?

— Se sumaron dos debilidades: un PSOE nacional muy desgastado, sobre todo por el tema catalán, y un candidato que representaba la “zona cero” del caso del hermano de Sánchez. Pensar que eso no iba a tener factura fue un error. La tuvo, y fue elevada. En Aragón probablemente no se sumen esas dos debilidades.

¿Puede el PSOE redefinir su estrategia?

— No. Diferenciamos entre opiniones coyunturales y estructurales. Lo coyuntural puede cambiar; lo estructural no. Y estructuralmente el PSOE está muy dañado. La derecha suma más del 50% desde hace más de un año, algo nunca visto. Hoy la suma PP-Vox está en el 52-53% y eso no se ha movido. La otra parte está estructuralmente dañada.

"Hoy la suma PP-Vox está en el 52-53% y eso no se ha movido"

¿Qué salida le queda al PSOE?

— Ninguna. Resistir y rezar, por decirlo así. Confiar en que Vox sea tan fuerte que se pueda vender la idea de que España es ingobernable con Vox. Se intentará crear ese marco. Pero eso no significa que vaya a ocurrir.

¿Ve probable un adelanto electoral de Pedro Sánchez?

— Es una urgencia nacional. Hablo ya como ciudadano: es un gobierno fallido, que ha fracasado. El pecado original fue pactar con un peso excesivo del nacionalismo, y eso ha derivado en corrupción y en ministerios que no resuelven los problemas. Cuando un gobierno fracasa, lo lógico es dar la palabra a los ciudadanos.

"Un adelanto electoral es una urgencia nacional. Hablo ya como ciudadano: es un gobierno fallido, que ha fracasado"

¿Qué riesgo corre el PSOE si no adelanta las elecciones?

— No las adelanta por dos motivos. El primero, obvio: una derrota que podría condenarlo dos legislaturas en la oposición. El segundo es más personal: el control del propio destino de Pedro Sánchez. Resistir es la única manera de retrasar ese momento. Y solo se irá si lo echan desde dentro, cosa que no va a ocurrir.

Retrato de Gonzalo Adán durante una entrevista sobre política en España
Foto J. Fernández Ortega

Bajemos a Baleares. ¿Cómo influye la situación nacional?

— Totalmente. Cuando un partido autonómico no tiene identidad propia, acaba reflejando a su marca nacional. El PSIB está igual que el PSOE nacional. Armengol está cuestionada, aunque no haya nada demostrado. Es un reflejo claro.

"El PSIB está igual que el PSOE nacional. Armengol está cuestionada"

¿Cómo valora el gobierno de Marga Prohens?

— Francamente bien. No tiene competidores fuertes ni errores graves. Es un gobierno hiperactivo, pero sobre todo es un gobierno que no se equivoca, y eso se premia. Además, Prohens tiene proyección nacional, que ya tenía antes. Eso hace que la distancia con Vox sea mayor que en otras comunidades. Es, ahora mismo, un gobierno de éxito.

"El de Prohens, es un gobierno hiperactivo, pero sobre todo es un gobierno que no se equivoca, y eso se premia"

¿Ve un adelanto electoral en Baleares?

— No. Si yo fuera Marga Prohens, seguiría gobernando. El objetivo de un gobierno es gobernar, no ganar elecciones. Sin una seguridad clara de mejorar resultados, adelantar elecciones es un riesgo innecesario.

¿Qué escenario ve para 2027?

— No lo sé. Los que nos dedicamos a la investigación social tenemos que autocontrolarnos para no intentar adivinar el futuro. Puedo medir el presente, pero predecir es una imprudencia. Pero ir más allá es aventurarse demasiado.

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