Prohens se ha pronunciado en declaraciones a los medios tras participar en un acto institucional celebrado en el Consolat de Mar con motivo del Día Internacional en Memoria de las Víctimas del Holocausto. La presidenta ha cargado contra una iniciativa que, a su juicio, es “una cortina de humo de una irresponsabilidad enorme” y una “regularización masiva, oportunista”, con la que el Gobierno central pretende desviar la atención de asuntos como el accidente ferroviario y el “caos” en el servicio ferroviario estatal.
La líder autonómica ha subrayado que, aunque a lo largo de la democracia se han adoptado procesos de regularización, el actual se ejecuta de una forma “nunca vista”, al no estar vinculado a un contrato de trabajo, no pasar por el Congreso y no exigir un certificado de antecedentes penales. “La residencia no se puede regalar ni servir como excusa para hacer política partidista a corto plazo”, ha afirmado.
Frente a ello, Prohens ha defendido el modelo de inmigración que propugna su Govern: “una inmigración regular, vinculada al puesto de trabajo y con un contrato”. Un tipo de migración que Baleares “necesita y es bienvenida”, ha concedido, siempre que quienes lleguen “vengan a sumar y a contribuir” y se integren “en unas costumbres y un ordenamiento jurídico igual para todos”. En este sentido, también ha reclamado más recursos para las oficinas de Extranjería con el fin de facilitar la renovación de permisos a quienes ya se encuentran en situación regular.
Choque con entidades sociales y patronales
Según los cálculos de la Delegación del Gobierno, la regularización podría alcanzar a unas 10.800 personas en Baleares. Unas cifras y unos efectos que han sido rebatidos por entidades sociales como EAPN Baleares y Médicos del Mundo, que niegan que la medida pueda generar un efecto llamada y recuerdan que los potenciales beneficiarios ya residen en el archipiélago.
EAPN Baleares ha defendido que la regularización permitirá acceder a derechos básicos que hasta ahora “tenían vedados”, mientras que Médicos del Mundo ha señalado que muchas de estas personas ya habían iniciado expedientes de arraigo sociolaboral y estaban a la espera de resolución antes de la aprobación del real decreto.
Prohens ha mostrado su desacuerdo con este planteamiento y ha advertido del mensaje que se envía a quienes esperan para llegar. “¿Qué mensaje les lanzamos? A mí me cuesta mucho compartir este posicionamiento”, ha señalado, aludiendo también a la presión migratoria y a la llegada de menores no acompañados. Aunque ha rechazado discursos que criminalizan a los migrantes —“falsos y peligrosos”, ha dicho—, sí ha insistido en la necesidad de que las autoridades dispongan de información sobre todas las personas que entran en el país.
En cuanto al respaldo expresado por distintas patronales, la presidenta ha matizado que, en su opinión, los empresarios reclaman que la regularización esté ligada a un puesto de trabajo, algo que el decreto no contempla. “No creo que los empresarios compartan que no sea necesario un certificado de penales”, ha zanjado.
MEMORIA VÍCTIMAS DEL HOLOCAUSTO
La presidenta del Govern, Marga Prohens, ha condenado los mensajes que abogan por la desaparición del Estado de Israel, calificándolos de “mensajes de odio” con consecuencias reales, durante el acto institucional por el Día Internacional en Memoria de las Víctimas del Holocausto en el Consolat de Mar. Ha pedido no banalizar consignas propalestinas como “del río al mar” y ha mostrado el apoyo del Govern a la comunidad judía.

Las declaraciones coinciden con la reprobación prevista en el Ayuntamiento de Palma a la regidora de Podemos Lucía Muñoz, impulsada por Vox y con apoyo del PP, tras manifestar su deseo de que Israel desaparezca. El presidente de la Comunidad Judía de Baleares, Ari Molina, la ha criticado duramente y ha alertado del aumento del antisemitismo en Mallorca y Europa, que enmarca en una gran campaña de desinformación.
Molina calificó el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023 como un “pogromo” y defendió la posterior ofensiva israelí en Gaza como “legítima defensa”. Prohens recordó que el Holocausto fue el resultado de siglos de antisemitismo, condenó recientes ataques antisemitas y reivindicó el legado de los xuetes, llamando a preservar su memoria.
El acto concluyó con el encendido de siete velas, una plegaria y un minuto de silencio, con presencia de autoridades autonómicas y representantes de la comunidad judía.








