El presidente del Govern balear, José Ramón Bauzá, no descarta que se adopten medidas legales contra los responsables del anterior Ejecutivo autonómico en caso de detectarse posibles irregularidades en la pasada legislatura, dado que lo contrario sería una irresponsabilidad. “Si encontramos alguna irregularidad, ahí está la Abogacía de la Comunidad”, ha remarcado. Así lo ha detallado este jueves en Madrid durante su intervención en los desayunos informativos de Europa Press -patrocinados por Banif, Telefónica, Thomson euter y FCC-. Preguntado sobre la actuación del Govern en caso de detectarse algún tipo de irregularidades en la gestión durante los procesos de auditoría que se realiza sobre el sector público, Bauzá ha manifestado que el nuevo Govern está centrado en resolver la situación económica de la Comunidad, a la que ha calificado de “crítica” y “dramática” generada por el Pacte de Progrés y su intención no es “mirar debajo de las alfombras”, aunque aseveró que cualquier hipotética irregularidad sería puesta a disposición de la abogacía del Estado. En su intervención, Bauzá cargó duramente contra la administración del ex presidente Francesc Antich por las “pésimas consecuencias” que ha generado su gestión en la situación económica de la comunidad, como refleja los índices de endeudamiento de la comunidad que se sitúa en 6.000 millones en “números redondos”. “Esto es la demostración de lo que pasa cuando se juega con las cosas del comer”, ha indicado el actual presidente del Ejecutivo para exponer, además, que en esa cifra no se incluye “las facturas en los cajones” y el coste del entramado instrumental de la administración autonómica (en referencia a las empresas públicas, fundaciones o consorcios). ÉTICAMENTE REPOBABLE Al respecto, Bauzá consideró que la gestión basada en el gasto público por encima de los ingresos es “éticamente repobable” y factor clave de las dificultades financieras de las Islas, dado que a su juicio, el anterior Ejecutivo autonómico, sabiendo que no había recursos, trasladó el mensaje de que se siguiera con el nivel de desembolso “como si no pasara nada”, aspecto que censuró porque supone “jugar” con el futuro de los empresarios y proveedores. Este balance de gestión del anterior Govern demuestra que los “cambalaches” postelectorales basados en “todos contra el PP” no funcionan en las comundidades donde se han dado este tipo de pactos, como es el caso de Galicia, Catalunya o su propia comunidad, donde esas alizanzas generó hasta un 'hexapartido' contra los 'populares'. También aprovechó para censurar la gestión del PSOE en la crisis económica, al que cuando le “ha tocado bailar con la más fea” se ha demostrado que no puede “ni dar dos pasos” sin tropezar. Frente a esta tendencia, Bauzá aseguró que su gestión es controlar el déficit público y realizar una política de gasto acorde con el nivel de ingresos de la Administración, todo ello sin afectar a los servicios básicos del Estado (educación, sanidad y prestaciones sociales) y desplegando asimismo apoyo a la iniciativa privada para realizar sus proyectos de inversión. También reivindicó el compromiso de transparencia que deben rubricar los miembros que pertenezcan a las instituciones que incluye medidas como no aceptar regalos, no ir en primera clase en los desplazamientos del avión y no tener tarjeta de crédito vinculada a la administración pública.





