Un micrófono abierto ha vuelto a jugar una mala pasada, esta vez, al presidente del Congreso. Durante la votación de una moción en un largo pleno que acabó pasadas las diez de la noche del miércoles, José Bono espetó un "estoy hasta los huevos… estoy trastornao" que pudo oírse de manera nítida en todo el hemiciclo.
El desliz de Bono se convirtió en la comidilla del hemiciclo y el propio protagonista reconoció después su error entre bromas.
La frase del presidente del Congreso recordó a la que pronunció hace cuatro años el presidente de la Cámara Federico Trillo cuando soltó el famoso "manda huevos" durante la redacción de una enmienda parlamentaria. Y hace menos de una semana un indiscreto micrófono pilló a la presidenta de la Comunidad de Madrid reconociendo a su compañero Gallardón “no tenemos un puto duro”.






