La presión migratoria sobre las Islas Baleares va a contracorriente de toda Europa. Según los datos publicados este viernes por Frontex, la ruta del Mediterráneo occidental —con origen principal en las costas argelinas y destino mayoritario en el archipiélago— es la única que ha crecido en los cinco primeros meses de 2026, con un incremento del 46 por ciento y 7.100 llegadas detectadas.
La agencia europea atribuye el repunte al desplazamiento de las redes de tráfico de personas, que buscan alternativas ante el endurecimiento de los controles en Marruecos y el cierre progresivo de otras rutas tradicionales.
EN EUROPA, CAE UN 40 POR CIENTO
En el conjunto de la Unión Europea, la tendencia es la opuesta. Entre enero y mayo se han contabilizado 39.000 cruces irregulares, un 40 por ciento menos que en el mismo periodo del año pasado.
El descenso más pronunciado se ha producido en la ruta de África occidental hacia Canarias, donde las detecciones se han desplomado un 71 por ciento —apenas 3.200 casos— gracias a la colaboración de Mauritania, Senegal y Gambia. El Mediterráneo central sigue siendo la vía con mayor volumen de llegadas (11.600), aunque también ha bajado un 46 por ciento.
PACTO SOBRE MIGRACIÓN Y ASILO
Los datos se conocen el mismo día en que entra en vigor el Pacto sobre Migración y Asilo de la UE, que establece un procedimiento único de identificación y registro en todas las fronteras exteriores.
"A partir de este momento, cualquier persona que llegue será identificada, registrada y examinada bajo un estándar común", ha declarado el director ejecutivo de Frontex, Hans Leijtens.
1.300 MUERTOS EN LO QUE VA DE AÑO
Pese a la reducción estadística, el coste humano de la migración sigue siendo devastador. Frontex recuerda que casi 1.300 personas han perdido la vida en el Mediterráneo en 2026.
La agencia advierte además de que la volátil situación en Oriente Medio genera incertidumbre, aunque por el momento no se han detectado desplazamientos masivos hacia las fronteras europeas.








