La mejora del etiquetado en los envases de los alimentos apoyada esta semana por el pleno del Parlamento Europeo supondrá un avance importante en la mejora de la información y de las garantías que los ciudadanos comunitarios obtienen cuando compran un producto, según ha destacado la eurodiputada del Partido Popular Rosa Estaràs, que considera que este tipo de medidas son una muestra más de la importante labor que en materia de consumo se está haciendo a nivel europeo. La iniciativa apoyada por la Eurocámara obliga a que los envases de los alimentos incluyan información clara y fácilmente legible sobre las calorías y la cantidad de grasas, grasas saturadas, carbohidratos, azúcares, proteínas y sal de los productos. El objetivo es que los consumidores estén bien informados sobre la composición de los alimentos y así puedan elegir de forma más apropiada y segura cuando hagan la compra, avanzando también en el objetivo de fomentar hábitos alimenticios más saludables y combatir la obesidad. “Todo lo que hagamos por mejorar la seguridad alimentaria y fomentar una comida más sana será siempre positivo y una muestra de que las instituciones comunitarias están pendientes de las cuestiones básicas del día a día de los ciudadanos”, resalta la europarlamentaria balear. Esta nueva regulación también pretende reducir los trámites burocráticos para los fabricantes e intermediarios del sector de la alimentación y fortalecer el mercado único algo que, según Rosa Estaràs, va a ser positivo para los productores comunitarios. Esta obligación se aplicará a todos los productos que lleguen al consumidor final, aunque la mayor parte de las nuevas disposiciones afectan a la comida preenvasada. Los alimentos de fabricación artesanal y no preenvasados quedarán excluidos del reglamento, salvo de las normas sobre indicación de alérgenos. La comida vendida por particulares, por ejemplo en ferias locales, también quedará excluida de las nuevas normas de etiquetado. Las etiquetas tendrán que indicar la presencia de sustancias alergénicas en los alimentos. Esta información sí que tendrá que estar visible también en el caso de los alimentos no preenvasados. Los productores ya están obligados a indicar el origen de algunos productos, como la ternera, la miel, el aceite de oliva o las frutas y hortalizas frescas. A iniciativa del Parlamento Europeo y tras aprobar el informe presentado por la eudiputada popular Renate Sommer, la nueva normativa obligará a especificar también el origen de la carne fresca de cerdo, oveja, cabra y ave.





