Santanyí. Este islote forma parte de la lista de accidentes costeros más famosos de Mallorca como sa Dragonera, na Foradada o el Colomer. Se trata de una minúscula isla de apenas 100 metros de longitud y 22 de altura que, a causa de la erosión de las olas ha terminado por parecer un enorme puente de piedra. Probablemente se trataba de una cueva cuya bóveda se derrumbó, quedando sólo el arco de entrada. Su aspecto ha inspirado a numerosos pintores, entre ellos el artista argentino Francisco Bernareggi (1878-1959) que lo inmortalizó en un lienzo. Una de las rocas cercanas se denomina popularmente el Penyal d’en Bernareggi.





