Palma. Gran parte de la historia de Palma se refleja en su fachada marítima. La pequeña ensenada de Portopí, hoy totalmente transformada por la estación naval, fue seguramente el primer puerto de la ciudad durante la época romana, mientras que la torre del mismo nombre, que no se puede visitar porque se encuentra en el interior de la estación naval, es el faro más antiguo de España de entre los que se conservan sin modificaciones. Originaria del siglo XIV, empezó a utilizarse como torre de señales en el XVI y un siglo más tarde se habilitó como faro. Su interior alberga una de las colecciones de ópticas para faros más importantes del mundo.





