El verano pasado verano, unos GEAS que llevaban a cabo unas prácticas en un pecio conocido y punto habitual de inmersión en la Bahía de Palma, hallaron en una zona próxima un velero que se había ido a pique, ha explicado el instituto armado en un comunicado.
Localizaron el velero en una primera inmersión para inspeccionar la zona, por lo que las prácticas de ese día se centraron en el nuevo pecio.
Se trataba de un velero de 24 metros de eslora que se hundió en septiembre de 2023, al parecer como consecuencia de un incendio a bordo. Sus restos quedaron a 47 metros de profundidad.
Durante la práctica e inspección del pecio, los agentes GEAS localizaron una mochila que recuperaron y subieron a la superficie. Al abrirla hallaron en su interior diversos efectos personales, entre los que se encontraban tres relojes de alta gama y un anillo de oro.
Los GEAS llevaron a cabo diversas gestiones para averiguar quién formaba parte de la tripulación y localizar al propietario de los efectos hallados.
Tras lograr identificar al propietario, un marinero que formaba parte de la tripulación, el lunes pasado lo citaron en las dependencias de la Guardia Civil de la calle Manuel Azaña y le entregaron los relojes y el anillo hallados







