Can Picafort (Santa Margalida). Constituye uno de los edificios más destacados de la zona y se trata de la antigua residencia de Educación y Descanso que, a finales de la década de los 50, se convirtió en uno de los centros pioneros del turismo en Mallorca. Construida en medio de un frondoso pinar, sólo estaba rodeada por algunas viviendas muy sencillas, casas de pescadores y varaderos. En ella pasaban sus vacaciones las familias que solicitaban una habitación al sindicato vertical franquista. A principio de la década de los 60, cuando sólo existían algunas pensiones y unos pocos hoteles, la carretera para llegar a Can Picafort era todavía de arena, atravesada por las raíces de los pinos. El gran desarrollo urbanístico del lugar se consolidó a partir de entonces. Actualmente, sa Residència conserva todo su porte, aunque pertenece al Govern balear. Sigue ocupando una extensa plaza con jardines, muy cerca del Club Náutico.





