En Sa Xispa se anuncian como “platos creativos y buen ambiente en Manacor” Yo añadiría “y un servicio excelente” Todo esto es cierto. Está en Manacor, estaba a rebosar, con un ambientazo; el equipo, simpático, profesional y cercano, te hacen sentir muy bien; y en la carta tienen platos con toques interesantes de innovación y creatividad, como el Taco de tartar de berenjena, pico de gallo, queso rallado y mahonesa; el Steak sándwich; o el excelente Tartar de atún con huevo frito, aguacate, mahonesa de kimchi y aliño secreto, un plato equilibrado y muy sabroso, rompiendo el huevo y mezclando todos los ingredientes.
Esto, y unas buenísimas croquetas de pollo asado gluten free, fue lo que tuvimos ocasión de degustar, pero la carta da para una segunda visita. Me apetecen unas cuantas cosas de su carta, como los Gnocchi de patata, salsa siciliana, col kale, tierra de guanciale y parmesano; el Canelón crujiente de pato y foie, que nunca falla; el Risotto nero con sofrito de calamar y gambas; o un muy apetecible Brioche de calamares, queso curado, lima y alioli.
Mientras cenamos Fréderic me cuenta la historia. A principios de los años 30, los hermanos Luisa y Federico Colomina, con sus respectivos, llegaron a Manacor procedentes de Alicante, de Jijona concretamente. En su pueblo había mucho trabajo de septiembre a diciembre, por lo de los turrones en Navidad, pero el resto del año estaban más ociosos, y decidieron venir a trabajar de temporada de verano en Mallorca. Empezaron vendiendo golosinas, y otras llepolies, con un carrito, y por su simpatía y la forma hiperactiva de atender a los clientes, a Pep, el marido de Luisa, le apodaban “Chispa”
La guerra civil les impidió volver a Jijona durante unos años. Se les presentó la posibilidad de regentar un bar, decidieron cogerlo y le pusieron Bar Can Chispa. Al principio funcionaban sobretodo como café, con su clientela también a la hora del vermut, sirviendo tapas, ensaladilla, riñones, hígado, gambas… y mistela, una especie de vino dulce muy popular en la zona de Alicante. Con el tiempo empezaron a fabricar y vender helado, en el bar y de forma ambulante.
Como en Jijona, además de turrón, también sabían hacer muy buen helado, tuvieron un exitazo, hasta el punto que decidieron montar una fábrica, Helados Chispa. El negocio fue creciendo, repartían helado en camiones refrigerados por la costa de Manacor, tenían puestos de venta a los turistas en lugares estratégicos, en la playa, en la parada del bus, en las famosas cuevas. Mientras tanto el bar seguía siendo uno de los lugares más populares de Manacor, hasta que a principios de los años 60 lo dejaron para centrarse en la fábrica de helados.
El bar ha pasado por muchas manos y ha tenido diversos nombres, pero desde hace cuatro años lo regentan un grupo de jóvenes emprendedores, que han recuperado el nombre de Chispa, pero en manacorí, Xispa. Hoy, en este local con “alma” se respira ilusión, espíritu emprendedor, juventud, vocación, orientación al cliente, y una culinaria comprometida con el producto de calidad, la creatividad y el sabor. Los socios, Joan y Pere en sala, y Tomeu en cocina, junto con su equipo, lo dan todo para generar una experiencia que va más allá de comer o cenar, Sa Xispa es un referente en la ciudad, un sitio para la conversación pausada en pareja, con amigos o familia, y para saborear buena cocina.
Ficha:
Dirección: Paseo Antoni Maura, 1 (Manacor)
Reservas: Por Watsapp o por Teléfono, al 601993710
Instagram: @saxispa





