La víctima se disponía a cerrar su local, en la calle Manacor, cuando un individuo entró de forma abrupta y exhibiendo un arma de fuego, exigiéndole que le entregara “todo”.
Sin embargo, víctima no se amedrentó y se encaró con el asaltante. Comenzó así un forcejeo durante el cual el propietario del local recibió varios golpes en la cabeza.
Un segundo individuo hizo acto de presencia y ayudó al agresor durante el forcejeo, logrando ambos hacerse con una bandolera y huir del lugar.
Alertados de lo ocurrido, varias patrullas de la Policía Nacional se personaron en el lugar y dieron batidas por la zona aunque no lograron dar con los agresores.
Las investigaciones posteriores sí permitieron identificar al primero de los asaltantes que fue detenido a los pocos días.
Tras esta primera detención, las pesquisas continuaron y, finalmente, se pudo identificar y detener al segundo responsable.
Ambos están acusados de un robo con violencia.








