El Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (SEMAF) ha convocado una huelga general en todo el sector ferroviario como reacción directa a los graves accidentes registrados en Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona). El sindicato justifica esta decisión en lo que define como un “deterioro constante del ferrocarril” y en la acumulación de siniestros con víctimas mortales, entre ellas varios maquinistas.
En un comunicado, SEMAF explica que la convocatoria tiene como objetivo dar cobertura legal y amparo a las movilizaciones tanto de los trabajadores como de los usuarios, con el fin de exigir garantías reales de seguridad y fiabilidad en la red ferroviaria.
El sindicato sostiene que las respuestas ofrecidas hasta ahora por las administraciones y las empresas responsables de la infraestructura y de la explotación del servicio son insuficientes y no afrontan el problema de fondo.
La organización sindical reclama, entre otras medidas, que se depuren responsabilidades, incluso penales, entre quienes tienen la obligación de garantizar la seguridad del sistema ferroviario. Asimismo, advierte de que no debe reanudarse la circulación en determinados ámbitos, como el servicio de Rodalies en Cataluña, sin que existan garantías suficientes para una explotación segura.
SEMAF también plantea que se apliquen en toda la red protocolos de seguridad homogéneos ante situaciones de riesgo, como episodios meteorológicos adversos, y que los maquinistas puedan exigir confirmaciones claras sobre las condiciones de la vía antes de iniciar la marcha, adaptando la circulación a la realidad de la infraestructura cuando sea necesario.
La huelga se produce tras dos accidentes con víctimas mortales. En Adamuz, un descarrilamiento seguido de una colisión entre trenes de alta velocidad provocó 42 muertos y más de 150 heridos; mientras que en Gelida un tren de cercanías chocó contra un muro tras un desprendimiento, con al menos un maquinista fallecido y 37 heridos, cinco de ellos de gravedad. En ambos accidentes fallecieron sendos maquinistas.
Para SEMAF, estos siniestros no son hechos aislados, sino la consecuencia de una cadena de decisiones y carencias que vienen denunciando desde hace tiempo.
El sindicato se declara “devastado” por la pérdida de compañeros y subraya que la huelga no es solo una reivindicación laboral, sino una llamada de atención a las autoridades para que adopten medidas estructurales que devuelvan la confianza en el ferrocarril.








