El presidente de Abini, Daniel Arenas, ha advertido de que “penalizar todavía más a los pequeños propietarios, que representan cerca del 90 % del total de arrendadores, solo provocará una reducción adicional de la oferta”.
Arenas ha dicho entender y compartir la preocupación por el acceso a la vivienda, pero ha advertido de que "utilizar el IRPF como herramienta de castigo puede interpretarse como una intervención indirecta del mercado".
Ha indicado que, cuando aumenta la presión fiscal y la incertidumbre jurídica, "muchos propietarios optan por retirar la vivienda del alquiler residencial”.
Para Abini, el problema estructural de Baleares no es fiscal, sino de falta de oferta suficiente frente a una demanda creciente.
“Penalizar sin ampliar el parque disponible no resolverá el desequilibrio de fondo”, ha añadido Arenas.
Abini considera más acertada la estrategia basada en incentivos, aunque reclama dar un paso más y reclama al Govern que amplíe el programa 'Lloguer Segur' para residentes con 5 años en Baleares a todas las viviendas en alquiler, y no únicamente con incentivos para las vacías como hasta ahora.
“Si queremos aumentar la oferta estable, debemos generar confianza y garantías para el propietario. Más seguridad y más incentivos, no más castigos”, ha concluido el presidente de Abini.








