No a la apropiación de los espacios naturales de la costa para organizar acampadas de lujo. Es la postura de Terraferia ante la proliferación de casos en los que yates de lujo ofrecen un servicio de "Beach Club" en zonas LIC. El último, con gran resonancia en las redes sociales: el del Parc Natural de Cabrera.
Las tripulaciones de estos grandes yates desembarcan en tierra e instalan grandes sombrillas, camas "balinesas", hamacas de lujo, cestas de frutas exóticas etc. como "experiencia para ricos", denuncian en un comunicado.
Ha ocurrido en Cabrera pero también en Es Trenc, Es Carbó, Es Coll Baix.
"Estas actividades lucrativas privatizan el espacio, haciendo negocio con el patrimonio natural de todos y generando impactos indeseados. Recordemos que el alquiler de estos yates puede llegar a costar 400.000 euros a la semana", apuntan, "Muchos bañistas se han quejado a las tripulaciones, y la respuesta ha sido siempre que era legal. Pero Terraferida
cree que esta práctica es ilegal" ya que se habría vulnerado, al menos, la Ley 5/2005 de 26 de mayo, para la conservación de los espacios de relevancia ambiental.
Según ésta, las actividades graves pueden ser sancionadas con multas de 6.001 a 100.000 € (art. 49, 50.2 y 54).
"Estamos de acuerdo en que las islas deberían disponer de más autonomía para afrontar mejor los retos de conservación del litoral, pero no olvidemos que tenemos un instrumento legal efectivo (la LECO) que podría aplicarse de manera inmediata a esta situación específica", defienden.
Por ello, Terraferida exige por escrito a la Conselleria que investigue a estas empresas y las sancione de manera ejemplar, antes de que esta práctica comercial se convierta en normal.








