Vicent Torres Guasch (Eivissa, 1963), fue elegido presidente de la máxima institución de la isla de Eivissa el 3 de julio de 2015, hace ya poco más de 10 meses. Nos recibe en su despacho del Consell para hacer una valoración de estos 10 meses de gobierno del pacto PSOE - Podem/Guanyem, en un momento en que las relaciones entre ambas fuerzas políticas atraviesan por dificultades tras la aprobación del Plan Director Sectorial de Carreteras con los votos a favor de los socialistas y los populares y la oposición de Podem y sus críticas subsiguientes.
Ya se han cumplido 10 meses desde su toma de posesión como president del Consell. ¿Cuál es su valoración de estos meses?
Han sido unos meses intensos. Hemos tenido que hacer frente a una falta de operatividad del Consell Insular en muchos aspectos, con falta de personal en general. Uno de los objetivos que teníamos es que el Consell funcionase como tal, ejerciendo las competencias que tenemos y que fuera eficiente de cara a los ciudadanos. Hay departamentos en los que falta personal y hay leyes que nos encorsetan mucho a la hora de contratar, pero queremos eficiencia y eficacia. Ya se están realizando nuevas contrataciones y esperamos que en un futuro se establezcan unos mínimos que son necesarios. Por ejemplo en turismo, con todas las competencias y la actividad turística que tenemos, nos hace falta. Otro de los temas era el bienestar de la gente. Hemos dado importancia a Bienestar Social intentando coordinar bien con el Govern balear todas las acciones que hacemos y evidentemente avanzando en la reclamación de infraestructuras y financiación. Y también en el control de la temporada, ya que cuando llegamos ya estaba prácticamente comenzada la temporada de verano y había pocas cosas que hacer mas que intentando pasarla como pudimos. Este año hemos valorado diferentes aspectos para intentar establecer mecanismos más efectivos de control.
¿Cuáles son los logros más importantes que considera que la ciudadanía ha podido percibir más directamente?
Creo que todos los avances que hemos hecho en materia de infraestructuras, que a veces son complicados de ver, pero en estos 10 meses se ha trabajado mucho en acabar todos los informes que precisábamos para el Plan de Carreteras. O para poder llevar al Pleno, que lo haremos en breve, el desdoblamiento de Ca na Negreta, que nos hace mucha falta. Se han trabajado muchos aspectos a nivel de transparencia. Hoy en día el Consell es más transparente. Evidentemente los objetivos más precisos que los ciudadanos podrán percibir serán a partir de este año, cuando tengamos la estación del CETIS abierta, o cuando podamos empezar a finales de año, esperemos, las obras del desdoblamiento. O abrir la travesía de Jesús e inaugurar la carretera de Sant Joan, entonces la gente podrá ver la efectividad de este gobierno. Y ojo, no le resto ningún mérito al gobierno anterior que evidentemente hay muchas cosas que se trabajaron por el bien de la ciudadanía.
"El de las cabras de Es Vedrà fue un problema que técnicamente se resolvió bien, pero anímicamente ha dejado una marca profunda"
¿Cuál ha sido su momento más difícil, en febrero durante el pleno del Consell con los animalistas aporreando los cristales por la matanza de las cabras de Es Vedrà o el último pleno, en abril, donde tuvo que votar a favor del Plan de Carreteras que había redactado el PP?
No sé si diría que difícil, pero cuando tienes un colectivo al que se ha herido su sensibilidad de forma importante y lo entendemos, es un pleno difícil. Yo en ese pleno entendí lo que siente la gente de la calle porque al final los políticos a veces trabajamos en parámetros legales, que son correctos desde el punto de vista técnico y político, pero la sensibilidad de las personas va más allá de esos parámetros y eso se entiende perfectamente. Es muy difícil que cuando uno gobierna satisfaga a todo el mundo, pero en este caso fue un tema sensible por la cercanía de la sociedad con un problema que técnicamente se resolvió bien, pero anímicamente ha dejado una marca profunda. Sobre el último pleno, las dificultades políticas a la hora de aprobar cosas son dificultades pero en política hay que saber convivir con ellas.
En su discurso de toma de posesión, calificó de prioridad absoluta los problemas endémicos del agua. ¿Qué opina de lo que explicó el conseller de Medi Ambient del Govern, Vicenç Vidal, sobre la desaladora de Santa Eulària? Es posible que este verano tampoco se pueda disponer de agua desalada en Santa Eulària. ¿Es un jarro de agua fría?
Evidentemente. Hemos trabajado intensamente en contacto con la Conselleria de Medi Ambient del Govern y con el conseller Vicenç Vidal y estamos al corriente de los pasos que se han estado dando. Sí que es cierto que cuando parecía que todo estaba arreglado y que la desaladora se podría poner en marcha este verano, aún cuando no pudiese dar agua a todo el circuito de interconexión, es un jarro de agua fría. Nosotros de alguna forma ya no sabemos qué hacer porque cuando vas fuera de tu administración, dependes de otros y lo único que esperas es celeridad. En este aspecto Madrid y el Govern balear se enzarzan en una trifulca que, además, ya me suena de años anteriores. Lo que nos gustaría es que acelerase. Hemos ofrecido toda nuestra colaboración e incluso si el Govern tiene un problema presupuestario este año, pues hacer un convenio para adelantar el dinero que hiciese falta para, por poner un ejemplo, el emisario de Talamanca o para temas de interconexión. Tenemos distintas administraciones que si tuvieran que hacer un esfuerzo financiero para acabar determinadas obras, lo podríamos hacer desde Eivissa, pero no tenemos la competencia ni tenemos las obras adjudicadas, por lo que la impotencia es mayor. Estoy seguro que el conseller Vidal está trabajando al máximo, porque es muy consciente de los problemas que tenemos en Eivissa, pero claro, yo puedo entenderlo pero al final la ciudadanía no lo entiende y los políticos estamos para poner soluciones.
Aventúrese a dar una fecha de cuándo podrían empezarse las obras de la carretera de Santa Eulària…
No soy capaz porque normalmente siempre se falla. Fíjese que mi antecesor, el president Serra, dijo en campaña electoral que comenzarían en 2015, cosa que evidentemente era imposible. Si pudiésemos tener la adjudicación para final de año y se pudiesen iniciar los trabajos preliminares de escanear el terreno, creo que iríamos a buen ritmo. Piense que es complejo, por la licitación, expropiación, acuerdo con los propietarios, hablamos de 7 u 8 meses para acabarlo todo.
¿Por qué es tan difícil hacer obras en una carretera en Eivissa? ¿Por qué eso supone un enfrentamiento social y político más allá de lo razonable?
Cualquier herida que haces en el territorio al ampliar las infraestructuras, ya no solo piensas en la herida que estás haciendo ahora, sino en que si continúas con este crecimiento, las que tendrás que hacer en un futuro. En Eivissa tenemos que comenzar a pensar y a tomar decisiones sobre qué es lo que queremos en unos años, porque está claro que el volumen de tráfico y coches que podemos recibir, no podemos estar haciendo carreteras para todos los vehículos que quieran venir a la isla en los 4 o 5 meses de temporada. Tenemos que afrontar una reforma del Plan de Carreteras y un Plan de Movilidad que sea claro y que priorice nuevos sistemas de movilidad, ya sea en transporte público o en vehículos impulsados con energías limpias. Todo esto hay que comenzarlo y creerlo también, porque de lo contrario no podremos crecer.
La legislatura del 2007 dejó una marca muy profunda en la sociedad ibicenca con las carreteras que se hicieron en aquel momento, que fueron proyectos que en aquel momento se consideraron exagerados e hirieron a muchos propietarios, porque además se expropió de una forma algo agresiva y esto dejó una marca en la sociedad ibicenca que evidentemente, cuando se trata de tocar cualquier carretera los políticos nos tenemos que asegurar muy bien de que haya un gran consenso social. Y aún y así, siempre hay gente a la que no le gusta.
¿Usted respiró tranquilo cuando conoció el resultado de la consulta?
Evidentemente, cuando sometes un proyecto a una consulta, siempre te gusta que te la aprueben, sobre todo si crees en ese proyecto. La consulta medía el grado de conocimiento y el grado de aceptación del proyecto. No se sometía a modificación ni a volver a poner en marcha el proyecto. En este aspecto estaba tranquilo, como también lo estaba desde el punto de vista de que la mayoría piensa que hay que abordar una solución a esta vía.
"Con las carreteras nos tenemos que asegurar muy bien de que haya un gran consenso social"
¿Hay que limitar la llegada de turistas y/o los coches de alquiler en el territorio insular?
Yo creo que hay que tener un mayor control sobre la oferta existente que no está controlada. Si los visitantes llegan es porque hay una oferta de camas en verano principalmente, que no tenemos controlada. Tenemos un problema con las infraestructuras que tenemos y no podemos hacer carreteras para los turistas que vienen durante cuatro meses, ni mantener infraestructuras como depuradoras y desaladoras para incrementar brutalmente esta población. Tenemos que ir hacia un control más exhaustivo de las plazas turísticas regladas, que no han crecido, pero hemos visto que año tras año vienen más visitantes. Por tanto, control y crecimiento sostenible de cara al futuro. No podemos crecer más en determinados meses y crecer de forma descontrolada fuera de temporada alta, tampoco lo podemos hacer. Por tanto, debemos aplicar criterios de sostenibilidad tanto en el territorio como en las plazas hoteleras, sea cual sea la calificación.
En cuanto a los coches, lo más preocupante es que realmente el control que tiene la administración sobre los coches de alquiler es muy limitado porque hay muchas empresas que crecen de forma exagerada y sin control, sobre todo en verano, y nos provocan muchos problemas de movilidad que debemos combatir aumentando el control pero también aumentando nuestra capacidad de movilidad pública con el transporte terrestre, pero también marítimo, porque tenemos una costa en la que se pueden implementar transportes marítimos. Muchas barcas atraviesan la bahía de Sant Antoni y eso también hay que contarlo en movilidad, como Santa Eulària a Vila o Playa d’en Bossa a Vila. Todo esto hay que integrarlo y mirar de montar un transporte público de forma que el visitante sepa que cuando llegue, tendrá unas facilidades. Mientras no las tenga, seguirá buscando alquiler de coches que tenemos descontrolado.
"Cuando se gobierna hay que tomar decisiones que incluso tu propio partido no acaba de ver claras"
¿Persiste en su idea de regular el todo incluido?
Cuando fui director general de promoción turística (2010-2011), ya se quería regular, pero en Eivissa es una oferta que no ha crecido. El modelo de oferta turística ha variado, sobre todo en algunas zonas como Playa d’en Bossa que antes sí tenía una gran oferta de todo incluido, no ha crecido e incluso ha bajado mucho, pasando a hoteles más de lujo. Pero sí habría que buscar algún tipo de regulación. La idea venía más a nivel de Balears que de Eivissa, porque aquí los hoteleros siempre han mantenido una cierta calidad en los servicios y las inversiones que se han hecho han sido en aumentar parámetros de calidad. Se debería buscar una regulación pero reconozco que no es uno de los temas más prioritarios.
Hace unos días Alianza Mar Blava ha vuelto a advertir de un proyecto de sondeos acústicos para detectar hidrocarburos. ¿Qué siente cada vez que escucha una noticia como esta?
Siento que se amenaza a nuestra isla y a la industria que nos da de comer. Seguramente si estas empresas hubiesen venido los años 40 o 50, hubiesen hecho prospecciones y hubiesen encontrado petróleo, las Balears se hubiesen desarrollado de una forma completamente diferente, pero en la actualidad no podemos contemplar nada más que la protección de nuestro territorio, de nuestro litoral y de nuestro mar que de forma natural ha hecho desarrollar nuestra industria turística que es famosa en el mundo. Estamos completamente en desacuerdo con las prospecciones en el Mediterráneo Occidental.
¿Usted también piensa como el alcalde de Eivissa, Rafa Ruiz, que dijo que muchas veces los de Podem-Guanyem están a la contra, refiriéndose concretamente al CETIS y al Puerto de Vila?
Los partidos políticos tenemos una responsabilidad muy grande. En la gestión diaria seguramente tenemos decisiones a veces banales y se puede hacer más literatura e incluso demagogia, pero los políticos tenemos la responsabilidad de que cuando hay que tomar decisiones sobre temas importantes, hacerlo. Cuando se gobierna hay que tomar decisiones que incluso tu propio partido no acaba de ver claras. El señor Ruiz, como también hago yo, muchas veces toma decisiones pensando en todos los vecinos que a veces no satisfacen a mucha gente de nuestro partido, pero gobernamos para ofrecer soluciones y no para hacer propaganda de nuestro programa electoral.
¿Achaca lo sucedido en el último pleno del Consell, con el malestar expresado por Podem Eivissa, a la imposibilidad de llegar a un acuerdo entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, lo que nos aboca a nuevas elecciones generales?
Es posible que se derive de la coyuntura política que tenemos ahora mismo. Pero el mensaje de la ciudadanía en las últimas elecciones, las generales y las locales, fue un mensaje de que hay que ponerse de acuerdo. Según qué tipo de mayorías no se volverán a producir y por tanto, tenemos otra encomienda de gestión por parte de la ciudadanía. El PSOE entendió bien lo que tenía que hacer. Sobre lo que sucedió el otro día, yo lo enmarco en este entorno preelectoral, pero a mí si Podem hace una rueda de prensa criticando este Consell Insular, quizá no me parecerá bien pero lo respetaré y lo respeto. Seguramente desde el PSOE saldríamos a la contra. Pero cuando estamos en una institución gobernando hay cosas que tenemos que evitar y tenemos que llegar a los acuerdos que toque. Desde el PSOE cumplimos los acuerdos estipulados.
¿Cree que la subasta a mano alzada para adjudicar los lotes de playa en los municipios, es lo mejor?
Cada ayuntamiento es soberano. Si el de Sant Josep ha analizado la progresión de los años anteriores y le ha parecido que no eran satisfactorios, ahora ha implementado un nuevo sistema. Le digo lo mismo que le he dicho antes cuando los animalistas se manifestaron en el Consell. A veces hacemos las cosas las cosas técnica y jurídicamente perfectas, pero no acaban de gustar a todo el mundo. En este caso hay mucha gente a la que no le ha gustado este sistema. El alcalde Pep Marí lo ha hecho pensando en el bien del municipio y cada ayuntamiento tiene sus especificidades. Ahora tendrán unos años para evaluar cómo funcionan los servicios, que al final es lo que tiene que funcionar y en función de eso, actuarán.
"Hay mucha gente a la que no le ha gustado este sistema" (la subasta a mano alzada de lotes de playas)
¿Confía en que la gestión de las residencias de Sa Serra y Can Blai pasen a ser gestionadas por el Consell en enero de 2017?
Esa es nuestra meta pero antes tenemos que valorar muy bien la asunción de esta gestión. Lo que no queremos que se repita es la situación de hace unos años, que para gestionar estas residencias había que dedicar recursos destinados a otras cosas y que esto pudiera desembocar en un mal servicio. Si el Consell Insular acepta esta gestión será porque tenga la financiación adecuada y porque esté capacitado para ofrecer un mejor servicio o por lo menos similar al que se da a otros residentes de Balears.
¿Qué ha sucedido para que usted, que no veía clara la “ecotasa”, ahora la apoye?
Yo vengo del mundo del turismo y tengo claro que seguramente implementar nuevos impuestos no es lo que tendríamos que hacer. Siempre he sido partidario de reclamar la financiación a Madrid y en caso de que no se atienda, establecer este tipo de impuestos, que es lo que se ha hecho. La presidenta Armengol lo primero que hizo fue ir a Madrid a reclamar la financiación, el REB y los fondos estatutarios, que son fondos que nos pertenecen y no acaban de llegar. Mientras tanto, ¿qué tenemos que hacer? Por todo el deterioro a nivel medioambiental y de infraestructuras, implementar este impuesto. Yo en este aspecto estoy contento porque la sensibilidad de la ciudadanía en Balears ha cambiado mucho y sobre todo en Eivissa. Es cierto que hay sectores como el hotelero que no les gusta este impuesto.
Quizás sea porque lo tienen que cobrar ellos… igual si no lo cobraran ellos no lo verían tan mal.
Porque lo tienen que cobrar ellos y porque es cierto que existe un flujo de turismo que no tenemos controlado en una cama reglada y que nos es difícil cobrar. En esto tienen razón. Pero la administración tiene que establecer los mecanismos y las vías legales para recaudar y en este caso es cuando se cobra la factura en el hotel. Yo estoy satisfecho porque se ha llegado a implementar e incluso partidos de la oposición de alguna manera ya han aceptado este impuesto y lo que me gustaría que fuese un impuesto que quedase establecido y no fluctuase en función de quién gobierna y sobre todo, que seamos capaces de escoger lo proyectos adecuados para que tanto visitantes como residentes puedan ver las mejoras que todos decimos que haremos, porque si solo lo decimos y no lo hacemos, o no lo aplicamos como toca, no funcionará. Se trata de que la administración sea eficaz y que rápidamente veamos cambios que favorezcan la sostenibilidad y el medio ambiente.
"Con la desaladora de Santa Eulària ya no sabemos qué hacer"
¿Qué cree que sucederá en las próximas elecciones?
Creo que no variará mucho la situación política que tenemos ahora. Evidentemente me encantaría que el PSOE tuviera un buen resultado y saldremos a ganar, pero si vemos las encuestas y cómo se mueve todo, yo creo que el resultado será muy similar y por tanto, habrá que volver a un proceso de mucho diálogo y consenso. Me gustaría que el PSOE fuera el partido más votado, pero si la situación quedase de forma similar, espero que los partidos entendamos que la situación es nueva y que no habrá mayorías absolutas como las hubo antes y que tenemos que hablar. Y hablar con todos, también con los partidos nacionalistas que seguramente tienen una postura muy diferente al resto, entre ellos el mío, pero que cuando son escogidos democráticamente y tienen un escaño en el Parlamento, tienen un voto como los demás y no podemos cerrar puertas a nada a la hora de hablar. Pero sobre todo, que se pueda constituir un Gobierno de una vez por todas, porque al conjunto de España le interesa y mucho, y también porque en Eivissa y Balears necesitamos tener interlocutores claros y políticas claras de cómo tiramos adelante. Estamos pendientes de un montón de infraestructuras y un montón de cosas que en esta situación de interinidad a veces se nos hace difícil.
¿Confía en que el PSOE pueda recuperar el liderazgo de la izquierda en estas elecciones generales?
Confío en que sí. El PSOE está abierto como siempre a buscar un gran pacto de izquierdas para que el senador no sea del PP. Lo digo así de claro, porque las estadísticas así lo dicen y siempre que hemos ido juntos, lo hemos conseguido o hemos estado cerca. Por otro lado, como he dicho antes, el PSOE sale a ganar e intentar el mejor resultado posible y desde luego no podemos tener otro objetivo posible que ser la fuerza número uno y si no, la número dos.
"Hay que hablar con todos, también con los partidos nacionalistas"
Esto ya no sería que los resultados en las próximas elecciones fuesen parecidos al 20-D, porque supondría darle la vuelta a una situación inédita donde otro partido de izquierdas como Podem les pasó por delante. Le recuerdo que Podem superó al PSOE en todos los municipios, excepto en Sant Antoni.
Así es. Cambió el resultado de las elecciones locales donde nosotros habíamos estado por encima prácticamente 3.000 votos y les dieron la vuelta. Sí. Ahora aspiramos a que eso no pase.








