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Una IB3 en la UCI cierra 2018 con las audiencias más bajas de su historia

miércoles 02 de enero de 2019, 22:00h

La conclusión de 2018 ha sido nefasta para las audiencias de IB3. El canal público autonómico se encuentra en los niveles más bajos de su historia. IB3 atraviesa un momento crítico a cinco meses de las elecciones de mayo. Llega a los comicios renqueante, en la Unidad de Cuidados Intensivos.

Corría el mes de marzo del año 2005 cuando comenzaron las emisiones de IB3, la radiotelevisión pública de las Islas Baleares. Según su primera directora general, María Umbert, en aquel entonces “varios estudios demoscópicos confirman que el 90 por ciento de los ciudadanos de las Islas esperan con ilusión la puesta en marcha de IB3”. La televisión nacía con un presupuesto anual de 40 millones de euros y la creación de 600 puestos de trabajo directos e indirectos.

Pero los presupuestos y la demoscopia son tozudos. Cuatro años después, en junio de 2009, IB3 acumulaba deudas de 77 millones de euros, 45 a productoras y 32 a los bancos. El montante de los créditos bancarios ascendía a los nada desdeñables 169 millones de euros. La situación sería corregida posteriormente vía Govern, que asumiría como propia la deuda del Ente Público.

En cuanto a las audiencias, IB3 ha mostrado una evolución gráfica de “dientes de sierra”, con picos y pronunciados valles que se han sucedido a lo largo de 14 años. La imparable caída se ha producido a lo largo del recientemente finiquitado 2018. En marzo, tal y como publicó mallorcadiario.com, un informe interno de IB3 elaborado por Instituto Balear de Estudios Sociales (IBES) señalaba que en dos años se había volatilizado el 26,24 por ciento de la audiencia. Era el aviso de lo que ahora se constata: la audiencia se ha desplomado. Datos de Kantar Media y de la Consultora DOS30 señalan que IB3 ha cerrado el año con un share medio anual del 2,5 por ciento, el más bajo en toda su historia.

Desde el IB3 y el Ejecutivo de Francina Armengol se ha recurrido a subterfugios para maquillar la imparable sangría. En marzo del año 2017, el director general de Desarrollo Tecnológico del Govern, Benjamí Villoslada, aseguró que los datos de Kantar Media “mienten”. El director del Ente Público, Andreu Manresa, ha diferenciado entre lo que considera simplemente audiencia y lo que él llama “audiencia cualitativa”. O sea: pocos, pero buenos.

Manresa fue recibido por el sindicato de periodistas SPIB y por buena parte de la prensa como el mirlo blanco que llevaría el periodismo en IB3 a sus más altas cotas. La fallida apuesta del Pacte ha sido incapaz de conservar las audiencias que se habían recuperado para volver, ya no a los “dientes de sierra”, sino a la caída en barrena de una televisión cada vez más disociada de la sociedad balear.

“No queremos que IB3 sea sólo una televisión para gente mayor y rural”, dijo Manresa. Si los resultados no cambian de tendencia, resulta difícil creer que en este 2019 IB3 sea una televisión para alguien. El Ente Público ha tropezado, cometido errores... Pero también se han dado aciertos y éxitos. Nuestra televisión se encuentra en un momento en el que debe asumir su naturaleza de servicio público, de dejar de competir con las generalistas, de lograr que el ciudadano que la sufraga la sienta como propia. Baleares cuenta con profesionales, con el capital humano para conseguirlo.




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