Vox atraerá la cólera de los Dioses

Cuando se trata de explicar la trayectoria política de Abascal,  hay que dirigir la mirada a situaciones y realidades más profundas que los siempre instrumentales posicionamientos políticos. Hay que pensar en complejos procesos psicológicos, la vida es sucesiva, que han acabado por configurar una personalidad específica y única. Aparecen aquí, de modo necesario, circunstancias de todo tipo que han condicionado su modo de entender y ejercer la política y que también, como es lógico, colorean su entorno más próximo de colaboradores en Vox.

Solamente es entendible su figura política, verdaderamente singular, a partir de sus convicciones religiosas (catolicismo muy tradicional, de sumisión y obediencia); de su fidelidad a una misión salvífica de la patria, víctima de una izquierda radical comunistoide; de su certidumbre de atesorar en exclusiva  la verdad y la interpretación de la situación en España y, por tanto, de la orientación política a seguir en el futuro; del agravio, entendido como verdadera injusticia, recibido de Rajoy al señalar la puerta de salida del PP a liberales y conservadores (cf. Martín Seco, La hibris revolotea sobre Vox, TO).

Tan enrevesada combinación de convicciones y sentimientos alumbran un político con desmesura y exceso, endiosamiento y soberbia. Esto es, un político que no garantiza, como ha subrayado Germà Ventayol en UH, la necesaria  “sensatez de sus estrategias y propuestas políticas”. No es extraño, en consecuencia, que sea percibido por la sociedad como inútil a la hora de abordar los retos y soluciones pendientes. Hasta tal punto es evidente su incompetencia en la gobernación que se ha podido hablar de que lo “mejor que le ocurre a Vox es que no gobierna” (Javier Mato, UH). ¡El espectáculo de Vox en Mallorca le desacredita para el gobierno!  Parece oportuno que, a la vista del mismo, quienes le apoyaron en su día se pregunten ahora para qué insistir  de nuevo. ¿Merece la pena gastar el voto en semejante inutilidad, que además  obstaculiza la marcha de Sánchez?  Tú mismo.

El  respetable  Abascal seguro que ignora este dicho de Jorge L. Borges: “Hay que tener cuidado al elegir a los enemigos, porque uno termina pareciéndose a ellos”. Sin duda alguna. ¡Vaya patriota! Lo que hace muy bien, Abascal, es entenderse con Sánchez, enfrentar a la gente y hacer imposible la única alternativa al mismo. ¡Vaya ostentación de hipocresía! Son muchos los que desean acabar con el sanchismo. Pero, hay que ser inteligentes: eso pasa por no perjudicar obsesivamente  la verdadera alternativa al mismo. ¿Por qué, votantes legítimos de Vox, no os dais cuenta que Sánchez quiere, con vuestra complicidad, que prenda en el electorado la imagen según el cual PP y Vox llevan a la ingobernabilidad de España? Estáis traicionando lo que decís amar. ¿Cómo Abascal puede caer en la trampa ‘sanchista’ y así perpetuar su presencia en Moncloa? ¿No dice que es su adversario declarado? 

Hace ya bastante tiempo, Isabel Ayuso intuyó el problema de fondo y lo resumió así: “Abascal nunca querrá que el PP llegue a la Moncloa”. Los hechos así parecen demostrarlo desde la pasada legislatura (cf. Delgado, Vox, el gran culpable, OKD; Un partido para la venganza, MD).Tanto Abascal, como su entorno más próximo, incluido el mediático, se hallan insertos, presuntamente, en un bucle, que no son capaces disolver: la venganza. Aunque no les falte razón en el agravio recibido, demuestran su incapacidad para dar con una solución alternativa de carácter constructivo. Siguen deseando llevar a cabo, a toda costa, la venganza planeada  y así recuperar o reequilibrar la situación emocional, que les atenaza y, de alguna forma, falsea su actividad política. No les importa incurrir, de ese modo, en una manifiesta contradicción con su ideal político: echar a Sánchez de la Moncloa. Es más, ¿cómo explican que ahora Vox haga lo que, con tanto razón, afearon a Rajoy

Después de tan sencillas reflexiones, permítanme, votantes de Vox, unas  últimas preguntas para su valoración sincera: ¿No les parece que deberían abandonar tanta malevolencia contra el PP?¿Por qué no escuchan a su electorado que ya les ha dado, en tres ocasiones muy recientes, el mandato de negociar y gobernar con el PP (cf. F. Sierra, La malevolencia de Vox, TO)? ¿Por qué no queréis entender lo que todo el mundo aprecia, esto es, qué es muy complicado colaborar y gobernar con quienes, como las gentes de Vox, atesoran tanto rencor en sus corazones?

No olvidéis que ya, en el mundo de Grecia, la desmesura y el exceso atraía la cólera de los dioses. Éstos se mostraban siempre dispuestos a propiciar la ruina y desgracia de quienes sobrepasaban la justa medida.   ¿’Sorpaso’ al PP?  ¿Recuerdan a ‘Ciudadanos’ y  a ‘Podemos’?  Su exceso les llevó a la nada. Se hizo patente la cólera de los Dioses. Vosotros mismos seréis, como demuestra la experiencia, los instrumentos de unos Dioses enojados por vuestra desmesura y exceso.

Gregorio Delgado del Río

Suscríbase aquí gratis a nuestro boletín diario. Síganos en X, Facebook, Instagram y TikTok.
Toda la actualidad de Mallorca en mallorcadiario.com.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más Noticias