La Fiscalía interesa que sea condenada a dos años y medio de prisión y al pago de una multa de aproximadamente 3.200 euros como supuesta autora de un delito de estafa procesal y otro de falsedad en documento privado.
El hombre y la mujer contrajeron matrimonio en 2015 y dejaron de convivir seis años después, si bien siguieron manteniendo contacto, según expone la fiscal en su escrito de acusación.
Entre marzo y abril de 2022, la procesada firmó como si fuera su entonces marido el documento de consentimiento informado de descongelación y transferencia de embriones propios, entre otros, aún a sabiendas de que no tenía el consentimiento del perjudicado.
Todo ello, señala la representante del Ministerio Público, con el objetivo de someterse a un tratamiento de reproducción asistida que finalmente realizó ese mismo mes de abril.
Como consecuencia de este tratamiento de fecundación 'in vitro', la mujer quedó embarazada y el hombre, al percatarse de ello, inició un procedimiento para formalizar su divorcio al no reconocerse como el padre de la criatura. La acusada dio a luz a una niña en enero de 2023 e hizo constar en el registro civil que tanto ella como él eran los progenitores, dado que seguían casados.
Por lo que respecta al proceso de divorcio, un juzgado de Palma atribuyó la guardia y custodia de la menor a la mujer, aunque dictó que la patria potestad sería compartida y que el hombre debía pagar unos 500 euros en concepto de pensión de alimentos.







