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'La okupación es un tema privado, no de la comunidad, aunque afecte a muchos vecinos'
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"La okupación es un tema privado, no de la comunidad, aunque afecte a muchos vecinos"

Por Josep Maria Aguiló
lunes 15 de noviembre de 2021, 12:35h
El presidente del Colegio Oficial de Administradores de Fincas de Baleares, Antonio Jaume Monserrat (Palma, 1975), asumió el cargo en diciembre del año pasado. A lo largo de la entrevista, se percibe con suma claridad el gran dominio que posee en este ámbito laboral, quizás todavía hoy no debidamente conocido por muchos ciudadanos.

¿Cuáles son los objetivos esenciales de su mandato?

Los dos objetivos principales serían, por una parte, acercar mucho más el Colegio Oficial de Administradores de Fincas de Baleares a los colegiados, en el sentido de que tengan en nuestra organización una herramienta útil para hacer su trabajo. El segundo objetivo sería, por otra parte, dar a conocer un poco más la figura del administrador de fincas a la sociedad en general, porque aún es un poco desconocida a veces.

¿Cómo definiría lo que es un administrador de fincas?

Yo diría que es un profesional de la gestión patrimonial, que en su labor ha de tocar muchas materias, tanto económicas como legales o técnicas. O, dicho de otro modo, es el profesional que ayuda a los propietarios a llevar una gestión adecuada de su inmueble, que puede ser una comunidad de propietarios, pero también puede ser un piso o un local de alquiler.

¿Cuáles serían las problemáticas más habituales que se dan en una finca?

Bueno, cuestiones como la conservación de la finca o la morosidad traen muchos problemas. Así, a veces muchas comunidades están afectadas porque uno o dos vecinos no pagan; algo que, además de crear problemas económicos, trae consigo tensiones entre vecinos. Otra problemática tiene que ver con asuntos vinculados a la convivencia, como por ejemplo los ruidos, la limpieza o algún hecho que quizás pueda parecer menor o anecdótico, como fumar o no en el ascensor. Todo ello va minando las relaciones personales.

"Una finca conflictiva puede influir muy negativamente sobre todo en su calle o en su manzana"

¿Sería casi como en la serie 'La que se avecina'?

Lo que muestran series como 'La que se avecina' no se aleja mucho de la realidad en algunos casos —sonríe—. Evidentemente, es una serie hecha con un tono humorístico, pero muchas veces la realidad supera a la ficción. Al final, además de gestionar inmuebles, un administrador de fincas gestiona también relaciones personales, que a veces son muy tensas, pues en ocasiones dos personas que no se entienden están condenadas a vivir muchos años en el mismo inmueble.

¿Cada cuánto tiempo se suele celebrar una junta?

Las juntas ordinarias se suelen celebrar normalmente una vez al año. Luego están las juntas extraordinarias, que se convocan cuando hay un tema urgente que no puede esperar y que se ha de tratar. Las juntas extraordinarias pueden celebrarse cada tres, cuatro o más años. No es como en 'La que se avecina', en que cada cinco minutos convocan una "junta urgente" —sonríe de nuevo—.

A nivel organizativo, ¿hay siempre un orden del día?

Efectivamente. Tenemos una serie de requisitos legales para poder celebrar una junta, entre ellos el de que haya un orden del día específico o el de fijar una primera y una segunda convocatoria, así como también el lugar de celebración de la junta, el día y la hora. Es importante recalcar que sólo se pueden tomar acuerdos sobre los asuntos concretos incluidos en el orden del día, más allá de que en el turno de ruegos y preguntas se pueda hablar informalmente de otras cuestiones.

¿Quiénes son los que pueden asistir a esas reuniones de vecinos?

A las juntas han de ir los propietarios, si bien éstos tienen la potestad de poder delegar su voto en cualquier persona de su confianza, que puede ser un vecino, un inquilino, su propia pareja, un hijo o su abogado.

"Lo que muestran series como 'La que se avecina' no se aleja mucho de la realidad en algunos casos"

¿Se tuvieron que suspender las juntas al inicio de la pandemia?

Fue así, efectivamente. Al inicio de la pandemia se suspendieron las juntas para evitar la posible concentración de personas. Posteriormente, en mayo de este año, el Govern aprobó un decreto que permitía poder hacer las juntas de forma telemática, algo que hasta entonces no era legal. De ese modo, desde entonces algunas cuestiones urgentes se han podido tratar por vía telemática o bien por vía mixta, es decir, por vía telemática y presencial al mismo tiempo.

Y ahora mismo, ¿cómo son esas juntas?

Poco a poco hemos ido volviendo a la normalidad. Lo que intentamos ahora los administradores es que esa vía telemática, que creo que nos beneficia a todos, se mantenga. Evidentemente, para hacer una junta telemática tienes que garantizar previamente que todo el mundo tenga acceso a la misma. Por ello, como todavía hay muchas personas que no tienen acceso a las nuevas tecnologías o no tienen facilidad para emplearlas, las reuniones actuales suelen ser aún más mixtas que telemáticas. Aun así, preveo que dentro de un par de años la gran mayoría de juntas serán ya telemáticas, como la mayoría de reuniones profesionales.

¿Cuáles son las cuestiones sobre las que suele haber más dudas entre los vecinos?

Muchas veces, los administradores intervenimos para delimitar las obligaciones de la comunidad y las obligaciones particulares, especialmente para determinar cuáles son los elementos comunes y cuáles no lo son. En ese sentido, suele haber por ejemplo bastante confusión en el tema de las terrazas, pues muchos pisos tienen el uso privativo de una terraza y hay gente que piensa que aquella terraza es particular de aquel piso, cuando en realidad es un elemento común de uso privativo de tal o cual piso. Otra duda que suele surgir a menudo entre los vecinos es la de cómo se ha de repercutir un gasto legalmente. En todas estas cuestiones intervienen distintos factores, que los administradores conocemos y gestionamos.

"Preveo que dentro de un par de años la gran mayoría de juntas serán ya telemáticas"

¿Los administradores actúan también cuando hay okupas en un piso?

La okupación es un tema absolutamente privado, no es comunitario. Lo que ocurre es que las consecuencias de la okupación, como por ejemplo los ruidos, suelen ser comunitarias, al afectar a muchos vecinos. En cualquier caso, la comunidad como tal no puede hacer gran cosa en estos casos. Cuando los administradores sabemos que hay un okupa en un piso, lo primero que hacemos es llamar enseguida al propietario, que puede ser por ejemplo una entidad bancaria que desconocía esa situación. A partir de ahí, ya es el propietario el que debe iniciar un posible procedimiento judicial contra ese okupa.

¿Una barriada puede llegar a degradarse por una finca conflictiva?

Yo más bien diría que una finca conflictiva puede influir muy negativamente sobre todo en su calle o en su manzana, más que quizás en el conjunto de la barriada. Aun así, también es cierto que en algunas barriadas problemáticas, gran parte del problema social que hay en ellas deriva de que cuentan con edificios degradados y con okupas, sin ningún tipo de control. Evidentemente, todo eso acelera la degradación de esa zona concreta. Y si esa situación se prolonga en el tiempo, muchas veces el propietario que vive allí decide vender su piso e irse a otra barriada.

¿En nuestro país tenemos una cultura de la conservación en relación a los edificios?

Bueno, la mayoría de propietarios consideran que su casa empieza en su rellano, a pesar de que nosotros siempre les decimos que su casa empieza en la puerta del edificio. Aun así, también es cierto que con los años la cultura de la conservación ha ido mejorando y que cada vez hay más conciencia de los elementos comunes, como las fachadas o las escaleras. La gente es hoy cada vez más partidaria de hacer actuaciones en esos elementos comunes. De hecho, si a veces es difícil llegar a algún acuerdo, es sólo por una cuestión meramente económica, no porque a ese vecino no le gustaría que la fachada estuviera bien cuidada. Piense que en muchas familias hay hoy una situación casi de economía de guerra, en la que sólo se piensa en poder sobrevivir y llegar a fin de mes.

¿Los administradores también gestionan cuestiones como la Inspección Técnica de Edificios?

Sí, es así. Precisamente, la inspección técnica ha ayudado también mucho a la conservación de los edificios. En Palma, se ha de pasar dicha revisión cuando un edificio tiene 50 años de antigüedad. La citada inspección obliga, como es sabido, a subsanar los defectos que se encuentran, y a veces es el detonante de obras mayores. En ese sentido, ha promovido muchas obras de conservación en los edificios.

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