Los conductores de Baleares dejaron el año pasado más de 18 millones de euros en concepto de multas de tráfico, según el informe "Localizamos los 50 radares más multones de España", elaborado por la asociación Automovilistas Europeos Asociados (AEA). En concreto, la recaudación por sanciones en el archipiélago alcanzó los 18.155.584 euros, un 2,19 por ciento más que el año anterior.
El dato balear se enmarca en un contexto nacional de recaudación récord: los radares de la Dirección General de Tráfico (DGT) ingresaron en todo el país 246.802.934 euros, un incremento del 14% respecto al periodo anterior, según el mismo estudio.
LA VELOCIDAD, PRINCIPAL FUENTE DE INGRESOS
Del total recaudado en Baleares, 4.337.796 euros correspondieron específicamente a multas por exceso de velocidad, una cifra que, a diferencia del cómputo global de sanciones, sí registró un descenso: un 8,55% menos que el año anterior, cuando la cifra fue de 4.743.614 euros.
Este comportamiento contrasta con la tendencia general en España, donde AEA sostiene que "la maquinaria sancionadora es tan precisa que el dinero obtenido por velocidad ya supone el 41,5% del total de los ingresos generados por multas de tráfico en el país", sin contar el País Vasco ni Cataluña.
UN RADAR BALEAR, ENTRE LOS 50 MÁS ACTIVOS DE ESPAÑA
El informe de AEA no solo desglosa la recaudación por provincias, sino que también identifica los 50 radares que más denuncias formularon en toda España. De los más de 1.000 cinemómetros desplegados por el territorio nacional, este selecto grupo concentró 1.342.285 denuncias, casi la mitad del impacto económico total de la campaña.
Entre ellos figura un dispositivo instalado en las Islas Baleares, concretamente en el kilómetro 9 de la vía EI-600, que en 2025 formuló 28.502 denuncias. La cifra representa, no obstante, un notable descenso respecto al año anterior, cuando el mismo radar había registrado 39.202 sanciones.
VALENCIA, MADRID Y CÁDIZ, A LA CABEZA DE LA RECAUDACIÓN
Por comunidades autónomas, el informe sitúa a las provincias de Valencia (18,9 millones de euros), Madrid (17,9 millones) y Cádiz (16,5 millones) como las que más ingresaron por multas de velocidad, muy por delante de zonas con menor presión sancionadora como Ourense, Cáceres o Salamanca.
El radar más activo de todo el país se encuentra, según el estudio, en el kilómetro 326 de la A-7, en la provincia de Valencia, con un récord de 90.766 denuncias durante el año pasado.
AEA CUESTIONA LA UBICACIÓN DE LOS RADARES
El presidente de AEA, Mario Arnaldo, ha puesto el foco en la distribución de los radares, concentrados mayoritariamente en autopistas y autovías y no en las carreteras secundarias, donde según la asociación se produce el 70% de los accidentes con víctimas.
Arnaldo considera que "la DGT debería replantearse su política de radares", al entender que su despliegue actual no está logrando reducir ni los excesos de velocidad ni la siniestralidad.








