Baleares vuelve a jugar una carta de "refugio seguro" en un tablero internacional cada vez más inestable. La guerra en Irán ha reactivado ese papel y el sector turístico ya anticipa un verano al alza. Las ventas podrían crecer un 6 por ciento en el segundo trimestre, impulsadas por turistas europeos que buscan destinos lejos del ruido del conflicto.
El diagnóstico lo pone sobre la mesa Exceltur, que sitúa al archipiélago entre los territorios mejor posicionados para absorber esa demanda que huye de la incertidumbre. Especialmente familias, apuntan, que priorizan seguridad y cercanía en un contexto geopolítico cada vez más volátil.
No es la primera vez que Baleares se beneficia de este “efecto refugio”, pero el contexto actual introduce matices. Si por un lado empuja la demanda, por otro aprieta los costes. De hecho, el lobby turístico ha reclamado una moratoria en tasas e impuestos para evitar añadir presión fiscal a un sector que ya está lidiando con el encarecimiento de la energía y los suministros.
UN ARRANQUE DE AÑO CON LUCES Y SOMBRAS
El año ha empezado en positivo, aunque sin euforia. Baleares ha cerrado el primer trimestre con un aumento del 5,3 por ciento en las ventas y una subida del 7,2 por ciento en el ingreso por habitación disponible (RevPAR), impulsado en buena parte por el efecto calendario de la Semana Santa en marzo.
Sin embargo, Palma ha registrado una caída del 12 por ciento en el RevPAR, mientras que Mallorca (-8,5 por ciento) y Menorca (-21,4 por ciento) también han sufrido descensos, en gran medida por una meteorología adversa que ha vuelto a recordar la dependencia del sector del buen tiempo.
MENOS PISOS TURÍSTICOS, MÁS PRESIÓN SOBRE EL MODELO
En paralelo, el ajuste de la oferta de vivienda turística empieza a dejar huella. La entrada en vigor de la Ventanilla Única Digital ha reducido significativamente las plazas, especialmente en Ibiza (-70,5 por ciento) y Palma (-37,9 por ciento), en lo que supone uno de los recortes más contundentes de los últimos años.
ESPAÑA CRECE GRACIAS A LA INCERTIDUMBRE
En el conjunto de España, el turismo ha crecido un 2,1 por ciento en el primer trimestre, sostenido sobre todo por la demanda internacional. Exceltur calcula que el conflicto en Oriente Próximo podría generar "un impacto económico positivo de más de 4.200 millones de euros" por ese mismo “efecto refugio”.








