El farmacéutico de Marratxí ha ganado la última batalla interna de su partido, al igual que todas las precedentes. Con el nombramiento de Mateo Isern como cabeza de lista a Cort, José Ramón Bauzá ha vuelto a demostrar que es el presidente y que domina y controla el PP balear. Rodríguez, Font y Delgado pueden atestiguarlo. La travesía del desierto de los candidatos populares a las tres instituciones no ha sido tarea fácil. Pero al final, con consenso en algunos casos y con imposiciones en otros, ha imperado el criterio de Bauzá. El camino hacia las autonómicas y municipales del 22 de mayo está despejado. Dicen que JRB es flojo de remos, pero manda. Rodríguez, un veterano con espolones y uno de los dos barones con más peso, ha batallado con tino. Domina las barriadas palmesanas tanto como los tiempos políticos, y él era consciente de que un pulso como el de Cascos le habría condenado al ostracismo: las siglas de un partido ganador imponen mucho, le pese o no a Pastor. Hasta el último minuto, el líder de los populares de la plaza electoral más preciada tensó la cuerda con su pupilo Álvaro Gijón. Sabía que aún no consiguiendo su objetivo alcanzaría atractivas contraprestaciones de JRB. Y lo ha logrado: puestos destacados para él y los suyos en las tres listas al Parlament, Consell y Cort. Los seniors del PP dicen que Bauzá recuerda mucho al Jaume Matas primerizo: mucha sonrisa y buenos modales, pero mano dura para el que se mueve. La diferencia entre una etapa y otra radica en que ahora el viento político sopla más a favor para el PP que cuando JM sucedió a Cañellas tras la operación fallida de Soler. ¿Qué estarán rumiando Delgado y Font después de que Bauzá le ganara este jueves el pulso a Rodríguez? No hace siquiera un año que los tres se reunieron para diseñar el futuro del partido. Ahora cada uno de ellos ve el panorama del PP balear de forma bien distinta. Son políticos y hay elecciones en menos de cuatro meses.





