El BOE protege como Bien de Interés Cultural el San Antonio de José Ribera de Can Vivot. El San Antonio Abad del valenciano José Ribera, llamado Lo Spagnoletto, es la representación más importante del santo realizada por el artista. El santo, en actitud clamante, ocupa casi toda la superficie del lienzo adoptando la postura en aspa, muy frecuente en la obra de Ribera. A sus pies se encuentra un rostro y una cabeza de animal, posiblemente como referencia al infierno.
Ribera se dedicó principalmente a la pintura religiosa, desarrollando mayoritariamente la corriente tenebrista, con una marcada influencia de Caravaggio.
El estado de conservación de esta pieza es bueno, gracias a la restauración realizada en 1992 con motivo de la exposición monográfica de Ribera en el Museo del Prado y el Museo Metropolitano de Nueva York.
UNA ALFOMBRA ÚNICA EN EL PATRIMONIO LOCAL
La alfombra Ushak que se conserva en Can Vivot es una obra de gran singularidad dentro del patrimonio local, ya que solo se conservan esta y otra en el Monasterio de las Capuchinas de Palma. La alfombra data de mediados del siglo XVII y tiene unas dimensiones de 350 x 220 centímetros.
Las alfombras Ushak (u Oushak) se tejen en el este de Turquía, en la región que les da nombre. Los materiales básicos en su elaboración son el algodón para la base y la lana para la parte superior. Todos los nudos se realizan de forma manual y suelen presentar un dibujo central con decoración floral y geométrica que enmarca toda la composición.
EL BRASERO DE PLATA DEL SIGLO XVIII
La otra pieza destacada es el brasero de plata repujada y cincelada, obra del argentero polaco Georg Friedrichsen, de Dantzig, del siglo XVIII. Por su importancia como pieza de platería, fue expuesto en la Exposición Internacional de Barcelona de 1929. El estado de conservación de la alfombra es muy deficiente.
El brasero de Can Vivot fue un regalo de Joan Miquel Sureda y de Santacilia a su hijo Juan Sureda y de Villalonga, futuro primer marqués de Vivot, con motivo de su boda con Joana de Salas Espanyol.
La pieza, de 93 x 67 centímetros, presenta una estructura de forma dodecagonal, en la que se inserta el brasero propiamente dicho, de forma redonda.
La peana está adornada con balaustres de perfil muy recortado, decorados con bajorrelieves de puttis, frutos y flores, rematados por aves. La parte superior también presenta decoración floral y doce mascarones en la parte exterior. Las dos asas del brasero incorporan igualmente decoración floral. El estado de conservación del brasero es relativamente bueno.








