Bolero y Sirius, sangre joven para la Unidad Montada de la Policía Local de Palma. Bolero, de 6 años, y Sirius, de 4, llegan procedentes de la ganadería mallorquina Sa Sínia y ya visten el uniforme, por así decirlo, del servicio policial. Ambos son ejemplares de pura raza española, una estirpe conocida por su temple y su porte, cualidades que se antojan imprescindibles para patrullar entre turistas, tráfico y ruido sin perder la compostura.
Su incorporación no ha sido improvisada. Los dos caballos han completado un proceso de doma y formación ecuestre dirigido por un agente especializado de la propia unidad, un entrenamiento que no solo enseña a caminar al paso, sino a convivir con la ciudad sin sobresaltos.
DE LA CUADRA AL PARC DE LA MAR
Antes de patrullar oficialmente, Bolero y Sirius tuvieron que aprobar el examen más exigente para cualquier animal de servicio: plantarle cara a la ciudad. El ejercicio de adaptación al entorno urbano les llevó por puntos tan concurridos como el Parc de la Mar y la plaza de Cort, escenarios elegidos precisamente por su tránsito constante de personas, vehículos y sonidos que ponen a prueba los nervios de cualquier cuadrúpedo.

La jornada, desarrollada de forma progresiva para no forzar a los animales, contó también con la presencia de caballos veteranos y agentes en período de formación, una suerte de tutoría a cuatro patas en la que los ejemplares con más tablas transmiten calma a los recién llegados.
UN SÍMBOLO CON 150 AÑOS DE HISTORIA
Con estas dos incorporaciones, la Unidad Montada de la Policía Local de Palma pasa a contar con un total de nueve caballos, reforzando así su capacidad operativa en un momento especialmente simbólico: la unidad celebró en diciembre de 2025 su 150º aniversario, consolidándose como la más antigua de la Policía Local de Palma.
A lo largo de su dilatada trayectoria, este cuerpo ha desempeñado un papel clave en la vigilancia de espacios públicos, la prevención de incidencias y el fomento de la convivencia ciudadana, con una presencia policial cercana especialmente visible en parques, zonas verdes y grandes eventos con afluencia masiva de público.
LABOR EDUCATIVA EN EL BOSQUE DE BELLVER
El papel de la Unidad Montada no se limita a la seguridad ciudadana. El cuerpo participa habitualmente en actos oficiales e institucionales y desarrolla una destacada labor divulgativa y educativa dirigida a los centros escolares de la ciudad.
Estas actividades incluyen visitas a las instalaciones de la unidad, situadas en el bosque de Bellver, donde los más pequeños pueden conocer de primera mano tanto el trabajo diario de los agentes como los cuidados que reciben los caballos. Un rincón verde de Palma donde la disciplina policial y el cariño animal conviven bajo un mismo techo, y donde Bolero y Sirius tendrán ahora su propio capítulo que escribir.








