Sant Joan. Predio mallorquín. La historia de esta finca se remonta al año 1285, en el que aparece documentada bajo el nombre de la familia propietaria, los Calderers. Esta possesió pasó en el siglo XVIII a manos de la noble y antigua familia Verí, que edificó hasta 1750 la imponente mansión señorial que hoy puede contemplarse. Situada en el kilómetro 37 de la carretera que conduce de Palma a Manacor, el conjunto comprende el edificio principal, establos y corrales con animales autóctonos de la Isla, entre ellos el famoso cerdo negro, del que se obtiene la sobrassada, así como el taller del herrero con las herramientas originales, el horno en el que se cocía el pan y la coca, y la lavandería para lavar y teñir la ropa. En la bodega pueden contemplarse la vieja prensa y las grandes cubas de vino, mientras que en la cocina se muestran los utensilios tradicionales de la época, como cazuelas de barro y cacerolas de cobre; y en el granero, los instrumentos y maquinaria tradicional. En la planta baja se ofrecen al visitante las especialidades de la casa: sobrassada, vino, mermelada y miel.





