Magaluf sigue en obras, aunque esta vez para restar en lugar de sumar. El Ayuntamiento de Calvià ha anunciado el derribo de once locales comerciales en desuso en la calle San Miguel de Liria, en plena zona de Torrenova, con el objetivo de liberar espacio, reducir densidad y habilitar un nuevo aparcamiento público.
La operación, que contará con una financiación de 6 millones de euros procedentes del Impuesto de Turismo Sostenible (ITS), no se limita al derribo. El proyecto contempla la transformación completa del solar —de más de 2.600 metros cuadrados— en un espacio más abierto, con 122 plazas para turismos y 73 para bicicletas eléctricas, además de zonas verdes y elementos de sombra.
Se trata de una zona turística que durante años concentró actividad de ocio y restauración, pero que hoy presenta una imagen de degradación y abandono. La intervención busca revertir ese deterioro bajo el paraguas del llamado “esponjamiento”, un concepto cada vez más recurrente en la política urbanística de Calvià.
UN PLAN ARTICULADO EN TRES FASES
El plan se articula en tres fases. Primero, la adquisición del inmueble, ya encaminada mediante un acuerdo con la propiedad; después, el derribo y descontaminación del espacio; y, por último, la creación de un nuevo espacio público con criterios de sostenibilidad. Entre ellos, la instalación de un umbráculo fotovoltaico para generar energía limpia, zonas de sombra y vegetación autóctona.
El proyecto busca mejorar el acceso a la playa y aliviar la presión del tráfico en una de las zonas más saturadas del municipio. El nuevo aparcamiento pretende facilitar la llegada de vehículos y el acceso de bañistas, especialmente hacia el entorno de las escaleras de Torrenova.
UN TERCER DERRIBO QUE ACOMPAÑA A LOS HOTELES TEIX Y COLÓN
El alcalde de Calvià, Juan Antonio Amengual, ha defendido la actuación como parte de una estrategia para “abrir” espacios y hacerlos más habitables, al tiempo que se apuesta por una movilidad más sostenible.
Este será el tercer derribo impulsado por el actual equipo de gobierno en lo que va de legislatura, tras las actuaciones en el hotel Teix (Magaluf) y el hostal Colón (Peguera). Una hoja de ruta que apunta a un cambio de modelo: menos cemento, más espacio… y, de momento, más aparcamientos.








