Desde el Ayuntamiento se interpreta esta apertura temprana como un indicador de demanda previa confirmada y de consolidación del destino. La presencia mayoritaria de hoteles de cuatro y cinco estrellas refuerza, además, la estrategia de posicionamiento en segmentos de mayor valor añadido.
CONFIANZA DE LOS MERCADOS EMISORES
El alcalde de Calvià, Juan Antonio Amengual, ha trasladado esta valoración tras asistir a la última edición de la ITB de Berlín, una de las principales ferias internacionales del sector turístico.

Según Amengual, el contacto con turoperadores y agentes del mercado ha confirmado que los principales mercados emisores mantienen su confianza en el destino. Alemania y Reino Unido siguen siendo dos de los pilares de esta demanda.
El alcalde ha subrayado que esa confianza permite al municipio alargar progresivamente la temporada turística por ambos extremos del calendario, tanto en primavera como en otoño. La Semana Santa de 2026, que se celebra a comienzos de abril, supone además un reto adicional al situarse antes que en años anteriores, lo que normalmente dificulta la apertura de hoteles de temporada.
Pese a ello, buena parte de la planta alojativa estará ya operativa, con la expectativa de que la oferta complementaria —restauración, ocio y servicios— acompañe el inicio de la actividad turística.
UNA OFERTA DE MÁS DE 46.800 PLAZAS
La oferta disponible para estas fechas suma 46.855 plazas turísticas en el municipio. La mayor parte corresponde a hoteles, con 33.911 plazas distribuidas en 98 establecimientos. A ellas se añaden 11.839 plazas en 44 apartoteles y 1.105 plazas en 12 hostales y agroturismos.

Por zonas turísticas, el eje Palmanova–Magaluf–Cala Viñas concentra la mayor actividad inicial de la temporada. En este ámbito estarán abiertos 65 establecimientos, lo que representa más de la mitad del total.
Le siguen las áreas de Peguera–Cala Fornells, con 48 establecimientos, y Santa Ponça, donde abrirán 27 alojamientos.
En términos generales, los establecimientos de mayor tamaño y categoría son los que tienden a iniciar antes su actividad, mientras que los que retrasan su apertura suelen ser hoteles en proceso de reforma, pequeños hostales, agroturismos o algunos apartoteles de temporada.

EL PESO CRECIENTE DE LOS HOTELES DE CUATRO Y CINCO ESTRELLAS
Uno de los rasgos más destacados del inicio de temporada es la composición de la oferta. Casi 28.400 plazas corresponden a hoteles de cuatro y cinco estrellas, lo que representa el 60,7 % de la capacidad disponible en Semana Santa.
Este dato confirma una tendencia que se viene consolidando en los últimos años: los establecimientos de gama media-alta y lujo son los más dinámicos a la hora de iniciar la temporada.
La estrategia de reposicionamiento del destino hacia segmentos de mayor gasto se apoya precisamente en este tipo de oferta, que combina mayor categoría hotelera con servicios complementarios de mayor valor añadido.

En este contexto, el eje Palmanova–Magaluf–Cala Viñas continúa actuando como uno de los principales motores turísticos del municipio. Con 65 de los 154 establecimientos abiertos, esta zona concentra más del 52 % de la planta operativa durante estas fechas.
Las áreas de Peguera y Santa Ponça aportan también un volumen significativo de capacidad, sumando 18.547 plazas disponibles entre ambas.
MÁS HOTELES Y MÁS PLAZAS QUE EN 2025
La comparación con el año anterior muestra una evolución positiva de la oferta turística. En 2026 estarán operativos 154 establecimientos frente a los 148 que abrieron en Semana Santa de 2025. En términos de capacidad, el incremento alcanza 2.640 plazas adicionales, lo que supone aproximadamente un aumento del 6 %.

Este crecimiento resulta especialmente significativo si se tiene en cuenta que la Semana Santa de 2026 se celebra antes en el calendario —a comienzos de abril— mientras que en 2025 tuvo lugar el 13 de abril, lo que facilitó una apertura más tardía de algunos establecimientos.
Pese a esa circunstancia, Calvià no solo mantiene su capacidad operativa, sino que amplía tanto el número de alojamientos abiertos como el volumen total de plazas disponibles, reforzando así su estrategia de desestacionalización.








