China robotiza porque envejece… y Europa aún no lo ha entendido

En los últimos años, mientras Europa debate sobre pensiones y Estados Unidos sobre subsidios, China ha tomado un camino más silencioso, pero más profundo, está sustituyendo personas por robots a un ritmo nunca visto. Y no lo hace solo por ambición tecnológica, sino por pura necesidad demográfica.

Durante años se nos vendió la imagen de una China con “trabajadores esclavos” y mano de obra infinita. La realidad de 2025 es la contraria, cada vez hay menos personas y más robots. El país envejece rápidamente, uno de cada cinco chinos ya supera los 60 años, y su población total ya ha empezado a disminuir. Ante la falta de jóvenes, Pekín no improvisa, automatiza todo.

Según la Federación Internacional de Robótica (IFR), China ha pasado de tener 189.000 robots industriales a superar los dos millones en activo. Solo el año pasado instaló 295.000 robots, más de la mitad de los del planeta. En comparación, Estados Unidos añadió unos 34.000 y Alemania apenas 27.000.

La densidad robótica china, robots por cada 10.000 trabajadores en manufactura, ya supera los 470, por encima de Alemania y Japón. Hace una década no aparecía ni entre los diez primeros.

Europa, con su tradición técnica, automatiza… pero con miedo. Los debates se centran más en los puestos que se pierden que en los que se pueden ganar. EE. UU., por su parte, confía más en el software que en la transformación completa de sus fábricas.

Mientras tanto, China está robotizando de forma preventiva, como quien refuerza un dique antes de que llegue la tormenta. Su obsesión es clara: no depender de una fuerza laboral que envejece.

El propio Jim Farley, CEO de Ford, lo reconoció tras visitar plantas chinas: “Ha sido humillante. Están años por delante”. No se refería solo a los coches eléctricos, sino a las fábricas inteligentes, totalmente integradas, donde los robots trabajan 24 horas sin pausas ni bajas médicas.

La lección es sencilla, robotizar no es destruir empleo, es salvar futuro. En sociedades envejecidas como la europea, automatizar no es una opción, es una necesidad.

Si no hay suficientes manos jóvenes, solo quedan dos caminos: importar trabajadores o crear robots. China ha elegido el segundo, sin complejos. Mientras aquí seguimos discutiendo si los robots quitarán trabajo, en China ya están trabajando.

Suscríbase aquí gratis a nuestro boletín diario. Síganos en X, Facebook, Instagram y TikTok.
Toda la actualidad de Mallorca en mallorcadiario.com.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más Noticias