El Consell de Mallorca ha presentado este martes en el refugio de Galatzó (Calvià) la antepropuesta de la futura ley de la Serra de Tramuntana, una norma destinada a reforzar la protección, la gestión y la conservación del paisaje cultural declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO, garantizando al mismo tiempo su viabilidad económica.
El acto ha reunido a alcaldes y alcaldesas de los municipios de la Serra, representantes del Consorcio Serra de Tramuntana, del sector primario y de entidades vinculadas al territorio. Con esta presentación se abre ahora la fase de exposición pública, con un plazo de alegaciones abierto hasta el 15 de abril, además de un proceso de diálogo con administraciones y sectores implicados.
El texto, estructurado en 8 títulos, 13 capítulos y 62 artículos, pretende dotar a la Serra de un marco jurídico completo. El presidente del Consell ha defendido que se trata de “una herramienta para proteger y conservar el paisaje cultural” fruto del diálogo con ayuntamientos, propietarios y sectores implicados. Ha subrayado además que es “una ley que huye de las prohibiciones” y se apoya en la colaboración, la simplificación administrativa y el desarrollo sostenible.
Por su parte, el conseller de Presidencia, Antoni Fuster, ha remarcado que la norma “quiere ser una ley para la gente de la Serra”, recordando que su valor como Patrimonio Mundial reside en ser un paisaje cultural construido durante siglos por la interacción entre naturaleza y actividad humana.
Entre las principales novedades destaca la ampliación del ámbito de protección para incluir fincas, núcleos y zonas históricamente vinculadas, pero que habían quedado fuera del trazado inicial de la UNESCO. También se crea la figura de la evaluación de impacto patrimonial para actuaciones que puedan afectar a los valores del paisaje, situando a Mallorca “a la vanguardia” en su conservación.
La futura ley apuesta además por un control más riguroso de la presión turística: el Consorcio implantará un sistema de indicadores para medir el impacto de los visitantes y fijar la capacidad de acogida, evitando efectos negativos por masificación.
CONSORCIO SERRA DE TRAMUNTANA
El texto consolida al Consorcio Serra de Tramuntana como autoridad única de gestión, simplificando trámites para actuaciones agrarias como la reconstrucción de márgenes de piedra en seco o la recuperación de cultivos abandonados.
El sector primario se sitúa como elemento central, con medidas para impulsar la ganadería extensiva como prevención de incendios y el reconocimiento de la actividad cinegética como parte del sistema de gestión. También se podrán exigir limpiezas de terrenos abandonados con riesgo de incendio.
La norma reconoce el papel clave de las possessions, permitiendo actividades complementarias compatibles con la conservación para evitar su abandono. Refuerza asimismo la protección del patrimonio mediante catálogos, inventarios y la preservación de elementos singulares como olivos monumentales o bancales tradicionales.
Entre otras medidas, se prohíbe la circulación recreativa de quads por caminos no asfaltados, se prevén limitaciones de actividades anuales y se crea un órgano de coordinación contra la contaminación lumínica y acústica.
El proyecto incluye financiación estable con participación del Govern, el Consell y los ayuntamientos, con acceso prioritario al Impuesto de Turismo Sostenible, además de un régimen sancionador con multas de hasta un millón de euros en los casos más graves.
“El objetivo es alcanzar el máximo consenso para garantizar su continuidad”, ha concluido el presidente, destacando que la ley es “un compromiso con la Serra, con su gente y con el futuro de Mallorca”.
CRÍTICAS DEL PSOE
La portavoz del Grupo Socialista en el Consell de Mallorca, Catalina Cladera, ha criticado que la presentación del anteproyecto de ley de la Serra de Tramuntana “llega tres años tarde” y ha cuestionado que el texto garantice de verdad la protección del territorio declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO.
Tras conocer las líneas generales de la futura norma, Cladera ha lamentado el retraso acumulado y ha recordado que, si se hubiera aprobado el texto impulsado por su grupo en 2023, “la ley ya estaría en marcha”.
“Nos preguntamos qué hay detrás de la simplificación de los trámites en la Serra que ahora enuncian que promete la ley y, sobre todo, detrás del acuerdo con Vox”, ha afirmado.
La portavoz socialista ha alertado además de que Vox es “favorable a la turistificación de la Serra y negacionista del cambio climático”, lo que, a su juicio, “no conviene porque puede poner en riesgo” la declaración de la Serra como patrimonio de la UNESCO.
Cladera también ha criticado que el Consell no haya invitado al PSIB al acto de presentación celebrado en la finca pública de Galatzó y ha lamentado que su grupo todavía no disponga del texto completo.
Cuando lo tengan, ha concluido, los socialistas realizarán “una revisión cuidadosa” de la futura ley antes de fijar su posición definitiva.








