En la madrugada del lunes al martes, el 091 recibió una llamada en la que se alertaba que el propietario de un restaurante en Playa de Palma habría cortado con un cuchillo a uno de sus trabajadores, según ha explicado la Policía Nacional en una nota de prensa.
Al llegar los agentes, vieron que la víctima presentaba una herida en su rodilla izquierda de unos 15 centímetros y unos tres centímetros de profundidad. De hecho, sus compañeros tuvieron que aplicarle un torniquete para que no se desangrase.
El dueño no estaba en ese momento en el local y, al preguntarle sobre lo sucedido, el herido dijo que había discutido con su jefe porque, presuntamente, le obligaba, al igual que al resto de empleados, a realizar largas jornadas de trabajo, con un trato "despectivo" y "violento" en su actividad laboral diaria.
"RAJADO EN LA PIERNA"
De acuerdo con su relato, su superior, fruto del enfado, habría ido a por un cuchillo a la cocina y le habría rajado en la pierna. Los policías hablaron con diversos testigos sobre lo que habría pasado y estos confirmaron la sucesión de los hechos como lo hizo la víctima.
En ese momento, llegó el propietario en estado nervioso y este argumentó que las lesiones de su trabajador se las había hecho él mismo, al cortarse con la pata de una silla blanca del restaurante.
No obstante, otro trabajador explicó a los agentes que fue el propietario el que atacó con una silla al empleado y, posteriormente, tras ir a la cocina, le cortó con un cuchillo.
DELITO DE LESIONESONE
Al ver la silla en cuestión, los agentes comprobaron que, aunque tenía la pata rota, no tenía sangre por lo que la víctima no se podría haber hecho un corte de esa consideración con la misma.
Ante esto, el varón fue detenido por ser el presunto autor de un delito de lesiones. La víctima, que fue atendida 'in situ' por los sanitarios, precisaba de entre cinco y diez grapas para taponar la herida, por lo que tuvo que ser trasladado a un centro hospitalario.








