Patricia Conde ha tenido que salir a desmentir a la Agencia Tributaria en menos de veinticuatro horas. El martes, la AEAT publicó su decimotercera lista de grandes morosos, con 5.853 contribuyentes que arrastran deudas superiores a 600.000 euros a cierre de 2025. Entre ellos, después de dos años sin figurar, reapareció el nombre de la presentadora vallisoletana, con una deuda registrada de 714.615 euros.
Ella lo niega. Y lo niega por escrito.
En un comunicado difundido este miércoles en sus redes sociales, Conde asegura que se encuentra al corriente de sus obligaciones tributarias y que el asunto al que remite la publicación quedó resuelto en 2023. Adjunta, según recoge el propio texto, documentación de la AEAT que respaldaría esa versión. La presentadora, que ha dado voz a programas como Sé lo que hicisteis o Nadie al volante, enmarca su reaparición en la lista como una incidencia administrativa ya superada, no como una deuda viva.
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Hacienda no lo ve así, o al menos no todavía.
La Agencia Tributaria ha explicado que contactó con Conde —como con el resto de personas incluidas en el listado— antes de la publicación, y que le concedió un plazo de diez días para alegar. Es el procedimiento habitual: quien considera que su inclusión es errónea puede reclamar antes de que el documento se haga público. Si la reclamación prospera, el nombre se retira en una corrección posterior. Conde no aparece, de momento, entre esas correcciones.
UNA LISTA QUE NO ES SOLO SUYA
El listado de 2026 incluye nombres que llevan años repitiéndose en la relación de grandes deudores: Isabel Pantoja figura con 1.273.872,59 euros, por encima del millón que acumulaba en la edición anterior. Bertín Osborne reduce ligeramente su saldo, de 865.849,06 a 835.287,38 euros. El futbolista Arda Turan mantiene una deuda superior al millón, en línea con la del año pasado. También reaparecen Kiko Matamoros y Paz Vega.
El conjunto del listado cae un 2,4% respecto al año anterior. Menos deudores, pero deudores de siempre.
Conde, sin embargo, insiste en que su caso es distinto: no una deuda que se arrastra, sino un episodio cerrado que ha vuelto a la superficie sin motivo. "Me duele profundamente que vuelva a cuestionarse un asunto que quedó resuelto hace años", ha declarado la presentadora en su comunicado.
LA AMENAZA LEGAL COMO CIERRE
Lo que nadie explica en el comunicado de la AEAT es por qué, si la incidencia ya estaba resuelta desde 2023, el nombre de Conde ha vuelto a figurar dos años después. Ese vacío es, precisamente, el que ella intenta llenar con su propia versión de los hechos.
El comunicado de Conde no se queda en la negación. Cierra con un aviso: si se produce la rectificación administrativa que ella reclama, se reserva el derecho a emprender "cuantas acciones legales resulten oportunas" para reparar el daño que, según sostiene, le ha causado la publicación.
Es una fórmula habitual en este tipo de comunicados. Pero también es una que solo tiene sentido si la corrección llega.










