Malena Costa y Mario Suárez compartiendo un beso en la playa
Malena Costa y Mario Suárez disfrutan de un romántico momento en la playa. Instagram

Malena Costa y Mario Suárez presentan a Margot: la 'M' que convierte a la familia en numerosa

El 7 de abril de 2026, Malena Costa y Mario Suárez anunciaron el nacimiento de Margot, su tercera hija. Con ella, la familia completa la tradición de los nombres con ‘M’ y da el salto definitivo a familia numerosa.

La pareja anunció el nacimiento de su tercera hija, Margot, el martes 7 de abril de 2026. Pocas horas. Eso fue lo que tardaron en compartirlo con el mundo. Y con una imagen que lo decía todo sin necesidad de muchas palabras: cinco manos entrelazadas, la más pequeña apenas visible, sostenida por las otras cuatro como quien protege algo frágil y extraordinario al mismo tiempo.

LA TRADICIÓN DE LA 'M' LLEGA A SU TERCERA ENTREGA

«Margot Suárez Costa ya está con nosotros y lo más importante es que todo ha ido muy bien. 7.04.2026. Felicidad absoluta. Mx5», escribieron en sus redes sociales junto a la imagen familiar de las manos entrelazadas. Ese "Mx5" condensa, con economía de caracteres, toda una filosofía de familia: Mario, Malena, Matilda, Mario hijo, Margot. Cinco nombres que comparten inicial, cinco vidas que orbitan alrededor de la misma letra como si de un pacto tácito se tratara.

La tradición no es nueva ni accidental. Hace años que iniciaron esta costumbre, con el nacimiento de Matilda el 28 de junio de 2016, y la continuaron con Mario, que nació el 13 de julio de 2017. Cada nuevo nombre ha sido, también, una declaración de pertenencia.

El anuncio del embarazo, cinco meses atrás

La pareja anunció la noticia el pasado 2 de noviembre a través de las redes sociales con una fotografía en la que Malena Costa presumía ya de barriguita mientras posaba con su marido y sus dos hijos. «Baby 'M' is coming», escribió ella. La reacción fue inmediata: Helen Lindes o María Pombo reaccionaron públicamente a la noticia con corazones y mensajes de enhorabuena, al igual que el mundo del fútbol.

Pero Malena y Mario no son de los que alimentan la expectación con cuentagotas. Cuando estaban en su cuarto mes de embarazo, la modelo confesó sentirse «muy afortunada» porque sus dos embarazos anteriores habían ido bien y este también transcurría sin contratiempos. Discreción y gratitud, en dosis iguales. Los hijos mayores, Matilda y Mario, lo supieron casi desde el primer momento: «El día que me hice el test, se lo contamos», reveló la modelo, justificando que con ocho y nueve años «razonan bastante».

UNA PAREJA QUE CONSTRUYE DESPACIO Y BIEN

La historia de amor entre Malena y Mario arrancó en 2012, cuando ambos coincidieron en un restaurante y el flechazo fue instantáneo. Ella misma lo ha contado en más de una ocasión sin atisbo de pudor: vio entrar a Mario y le dijo a sus amigas «mirad a mi futuro novio». No era broma. Era, a su manera, un pronóstico.

Se casaron en una boda sorpresa en Mallorca: Malena acudió creyendo que iba a una fiesta y, al quitarse la venda que llevaba sobre los ojos, descubrió que estaba viviendo el día de su boda. La ceremonia fue íntima, al atardecer, con el Mediterráneo de fondo. Difícil imaginar un escenario más propio de quien lleva la isla en el apellido sentimental.

Desde que Mario Suárez se retiró del fútbol en octubre de 2023, la vida profesional del excentrocampista se ha transformado: combina colaboraciones en medios deportivos con proyectos empresariales y solidarios. La propia Malena reconoció públicamente que el cambio le preocupaba, pero que él «se había reinventado muy bien». A veces, retirarse a tiempo es la mejor jugada.

La clave de una relación que cumple más de una década

La modelo mallorquina ha explicado cómo logran mantener la chispa tras tantos años: «Nada es perfecto, eso está claro. Pero es verdad que tenemos mucha atracción, nos queremos mucho, hemos formado una familia… Si hay amor y atracción, todo puede funcionar».

No es el tipo de declaración que se fabrica para una revista. Suena, más bien, a algo que se dice cuando ya no queda nada que demostrar.

MALLORCA, EL ORIGEN Y EL REFUGIO

La pareja reparte su tiempo entre Madrid y Mallorca, donde poseen una vivienda con vistas al Mediterráneo que se ha convertido en su refugio. Para Malena, que nació en Alcúdia, la isla no es un destino vacacional: es una forma de estar en el mundo. Fue precisamente en Mallorca, durante las vacaciones de verano con la familia, donde decidieron contarles a sus hijos la noticia del embarazo.

Que Margot venga al mundo en abril, el mes en que Mallorca empieza a recordar por qué existe, tiene algo de coherente.