Santuario. Calvià. Situado entre Cala Vinyes y Cala Figuera, este recinto es uno de los más originales de toda Mallorca. La cueva, entre el mar y los pinos, está formada por tres portales. El de la derecha tiene en su interior bellas esculturas religiosas y muy cerca encontramos una capillita excavada en la misma roca, con inscripciones y relieves que representan una corona, una cara y el escudo de Mallorca y extrañas figuras. Junto a ésta, se encuentra otra capilla, un poco más grande, con un altar y la imagen que representa la Virgen primitiva. Todo el interior es impresionante, tanto por su grandeza como por la originalidad de la construcción. La historia del santuario se ha transmitido a través de la tradición popular y de las referencias del archiduque Luis Salvador. Existen datos del año 1595 que hacen referencia a la cala como “lugar seguro para navegantes” y se habla de que la devoción a la Virgen fue debida al naufragio de un barco genovés, cuyos tripulantes hubieron de refugiarse en la cala y el patrón cumplió su promesa de dejar la imagen de su buque en el primer puerto en el que encontrasen refugio después del temporal. Según las inscripciones en el interior de la cueva, la devoción a la Virgen se inició en los siglos XVII y XVIII, aunque la tradición popular insiste en que fue mucho antes.





