El viceprimer ministro y ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera de Cuba, Óscar Pérez-Oliva Fraga, ha mantenido esta semana en Madrid sendos encuentros con el vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, y con el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, en un contexto marcado por el agravamiento de la crisis económica cubana y por la salida de importantes empresas españolas de la isla.
Según ha informado el Ministerio de Asuntos Exteriores, durante la reunión con Albares se abordó la "crítica coyuntura" que atraviesa Cuba y las "graves consecuencias para los ciudadanos y para la economía de la isla". El departamento diplomático no ha ofrecido más detalles sobre el contenido de la conversación.
La visita de Pérez-Oliva, sobrino nieto de Fidel y Raúl Castro, se produce apenas unas semanas después de que el Gobierno estadounidense endureciera las sanciones contra entidades vinculadas al conglomerado militar cubano GAESA, medida que ha tenido un impacto directo sobre la presencia empresarial española en el país. (Notimérica)
En este escenario, las dos grandes hoteleras mallorquinas con intereses en Cuba, Meliá Hotels International e Iberostar, han tenido que reorganizar drásticamente su actividad en la isla. Iberostar dejó de operar doce hoteles vinculados a Gaviota, la cadena turística controlada por GAESA, mientras que Meliá cesó la gestión de otros quince establecimientos afectados por las nuevas restricciones estadounidenses. (El País)
El encuentro entre el representante cubano y el Gobierno español se interpreta como un intento de La Habana de reforzar sus alianzas con Europa en un momento especialmente delicado. Además de reunirse con Albares, el propio Pérez-Oliva confirmó en redes sociales que también mantuvo conversaciones con Carlos Cuerpo, aunque el Ministerio de Economía se ha limitado a confirmar el encuentro sin facilitar detalles adicionales.
Desde la diplomacia española han querido subrayar que la reunión con Albares se celebró a petición de la parte cubana, tal y como ya ocurrió el pasado febrero con la visita a Madrid del ministro de Exteriores cubano, Bruno Rodríguez.
Por su parte, el dirigente cubano agradeció la posición de España ante lo que calificó como el "recrudecimiento del bloqueo de Estados Unidos y el cerco energético" que, según sostuvo, sufre la isla.
La visita coincide además con un momento de creciente tensión geopolítica. En las últimas semanas se han intensificado las especulaciones sobre una posible escalada de la presión estadounidense sobre el régimen de Miguel Díaz-Canel. Frente a ello, Albares ha reiterado públicamente su rechazo a cualquier intervención militar en Cuba y ha defendido que sean los propios cubanos quienes decidan el futuro político del país. (El País)
Mientras tanto, la economía cubana continúa deteriorándose. La salida de operadores hoteleros internacionales, la caída del turismo, los problemas energéticos y las nuevas sanciones financieras de Washington están agravando una situación que ya era extremadamente compleja para el Gobierno de La Habana. (apnews.com)








