En 2015 durante las inspecciones que Aqualia lleva a cabo en la red de abastecimiento de agua, se han localizado 230 fraudes en los cinco municipios de la isla de Eivissa. La cantidad total defraudada es de 85.440€, correspondientes a unos 28 millones de litros defraudados.
Se trata de posibles acciones fraudulentas de consumo de agua sin contador o “enganches” sin autorización a la red general.
En el momento en que los inspectores de los diferentes Servicios Municipales de Aguas detectan un posible fraude, según informa Aqualia en un comunicado, se levanta acta, adjuntando fotos para el estudio del mismo.
Al confirmarse el fraude, se procede al corte inmediato y a la comunicación certificada al propietario de la vivienda. Si el infractor no acude o no abona el importe, se consulta con el departamento jurídico y se presenta denuncia en el juzgado.
El director de la delegación de Baleares de aqualia, Eduardo del Castillo, apunta en este sentido que “el agua es un recurso natural valioso, en tanto que es limitado y necesario para la calidad de vida, y es nuestra responsabilidad como empresa gestora adoptar las medidas técnicas que garanticen su buen uso. La existencia de agua no es garantía de servicio. Detrás del simple gesto de abrir un grifo y poder disfrutar de agua en cantidad y calidad, hay un proceso muy complejo y un gran trabajo que han de llevar a cabo profesionales cualificados y conocedores de cada una de las fases del ciclo integral del agua”.







