“En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor. Una olla de algo más vaca que carnero, salpicón las más noches, duelos y quebrantos los sábados, lentejas los viernes, algún palomino por añadidura los domingos, consumían las tres partes de su hacienda”
Siempre está muy bien recordar la novela “Don Quijote de La Mancha”, una de las obras más destacadas de la literatura universal, y ver que en su primer párrafo habla de gastronomía, concretamente de los “Duelos y quebrantos” Este plato, en formato tapa, es lo que prepararon un grupo de alumnos y profesores de la Escuela de Hostelería Ca N’Aguedet de Menorca este jueves en los Cines Moix Negre de Ciutadella.
El motivo, la proyección de “En un lugar de la mente” un documental emotivo, profundo e inspirador sobre el poder terapéutico del teatro, una idea y un guión de Calatina Solivellas y José Corbacho, dirigido por Pep Bonet, con actores que tienen un diagnóstico de salud mental, que representan en un teatro de Inca una adaptación teatral de Don Quijote.
Las más de 120 personas que llenaban la sala 2 del cine se emocionaron con la película, conocieron mucho más sobre el proyecto, los actores y el rodaje con el coloquio posterior a la proyección, con Corbacho y Solivellas, y disfrutaron de unos “Duelos y quebrantos” hechos con panceta, sobrasada y huevos revueltos, con vino rosado de la bodega Torralbenc de Menorca, mientras comentaban lo muy especial que estaba siendo la velada.
Parece ser que “Duelos y quebrantos” es un plato tradicional de la cocina manchega, y el favorito de Alonso Quijano, “Don Quijote”, hecho con panceta de cerdo, chorizo y huevos, todo revuelto, aunque hay una versión con sesos fritos. Según Wikipedia “…algunos estudiosos sostienen que el nombre hace alusión al quebranto del ayuno impuesto sobre las carnes de cerdo tanto en las religiones judía (kosher) como islámica (halal) y su posterior duelo tras haber violado los preceptos del ayuno.
He visto el documental tres veces con la de ayer, y me sigue emocionando. Empieza con los actores llegando a la nave donde estudian el guión y a planifican los ensayos. La obra combina de forma brillante el proceso de preparación de la obra con los testimonios personales de las personas con diagnóstico de salud mental que forman esta peculiar compañía teatral. Les vas conociendo, y les vas queriendo un poco más a cada minuto que pasa.
El final es una genialidad, no se ve la representación de la obra, porque lo importante es el camino, un viaje que acaba con el aplauso entusiasta del público y la emoción, el cariño, las lágrimas y los abrazos entre ellos de Esther, Guillem, César, María Magdalena, Maje, Miquel, Aina, Toni, María Isabel, Francisca, Simó, Catalina, José y todo el equipo.
Todo esto fue posible gracias a la impagable labor que realizan las responsables y voluntarias de la Asociación de Familiares y Amigos para la Salud Mental de Menorca AFASME, integrada en la Fundación de Personas con Discapacidad de Menorca, la colaboración de la Fundación, de la Escuela de Restauración Ca N’Aguedet, de Cines Moix Negre, de la asociación Fra Roger, de Cómete Menorca, y de la generosa participación de José Corbacho y Cati Solivellas.

