Empiezo a creer que lo hacen aposta.
Se monta el pollo por un lado y se continua con otro pollo más absurdo que el anterior, con la evidente intención de no hacer nada. Tal vez porque no sepan que tienen que hacer o como empiezo a tener claro, no tienen ni idea de nada.
Hace unos días el Gobierno Vasco reclamaba el Guernica de Picasso como una cuestión de reparación y de memoria histórica.
Publicamos hace unos días un articulo “El Karma del Guernica” en el que se planteaba la posibilidad que el cuadro no tuviera que ver nada ni con el bombardeo de la villa vasca, ni con la guerra civil, como consideración previa a la supuesta reparación simbólica. Teniendo en cuenta que la obra la pagó el Estado Español, y que Picasso quería que se expusiera definitivamente en el Prado (o en Madrid), la cuestión de su ubicación y por decisión del autor estaría clara. Si añadimos que el lienzo está hecho una coca, y que es más frágil que las pinturas de Sijena, por una cuestión de seguridad , el asunto debería darse por zanjado.
Afortunadamente el estado del cuadro es tan frágil, que el que manda, se lo ha hecho encima ante la posibilidad de que se desmigaje como una galleta. Ha podido más el acojone por el informe técnico que la voluntad política. Pasar a la historia como el” Ministro de Cultura que se cargó el Picasso” se entenderá que sería el final de cualquier carrera política, y por otro lado es mejor si no se tienen hijos, porque la vergüenza y escarnio les perseguiría eternamente.
Hace dos semanas el Tribunal Supremo resolvió que dos retratos de Carlos IV y su esposa, la reina María Luisa de Parma, creados por Goya en 1789 por encargo de la Real Fábrica de Tabacos de Sevilla para ser expuestos en su fachada y conmemorar su subida al trono, y que actualmente poseía la empresa Altadis S.A., son propiedad del Estado. Otro caso en el que las obras fueron pagadas por la Corona (la Real fabrica de Tabacos era de la Corona), es decir por el Estado.
Ahora llega la consejera de Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía, Patricia del Pozo, y las ha reclamado al ministro de Cultura, Ernest Urtasun, para el Museo de Bellas Artes de Sevilla.
El argumento que se esgrime en este caso parecería tener más solidez: "Se trata de dos obras creadas para Sevilla que han permanecido siempre aquí desde su creación y que han sido históricamente demandadas por la ciudad para el Museo de Bellas Artes por tratarse de la institución museística de referencia".
He decir que la reclamación andaluza de ubicación tendría más sentido que la vasca (las piezas se hicieron para conmemorar , ya que por otro lado, no se cuantos retratos de Carlos IV y de María Luisa de Parma hay circulando por ahí, pero calculo que entre 25 y 30 retratos autógrafos y si se incluyeran las réplicas de taller (copias supervisadas por Goya para enviar a embajadas o instituciones), la cifra superaría fácilmente los 50 o 60 lienzos.
Pero la cuestión es otra. ¿Por qué las reclamaciones de obras de arte y patrimonio españolas se realizan siempre de manera tan agresiva y arrogante por parte de las comunidades autónomas españolas?¿Tal vez somos los medios de comunicación los que cargamos las tintas según sea uno u otro?. No niego que un titular tan sabroso como “El Frente Popular encargó el Guernica, y el Frente Popular se lo cargó” me encumbraría para premio, pero no ha podido ser.
¿Somos los medios los que ideologizámos el patrimonio haciendo el trabajo sucio a los políticos, que al fin y al cabo, no saben de nada? . Me temo que si.
¡Pero es que a veces son tan incompetentes y necios que no puedes evitar caer en la trampa!
Director de Pecados del Arte.




