El delegado del Gobierno en Baleares, Alfonso Rodríguez Badal, ha anunciado que pedirá explicaciones por las actuaciones "inaceptables" durante la manifestación contra la masificación turística celebrada el domingo en Palma, que se saldó con ocho heridos por cargas policiales y lanzamiento de objetos. Rodríguez mantendrá además un encuentro con el jefe superior de la Policía Nacional en Baleares, José Antonio Puebla, para analizar lo ocurrido.
"Sigo con preocupación los hechos posteriores a la manifestación de hoy. Hay imágenes que son inaceptables. Pediré informe exhaustivo de las actuaciones y las explicaciones necesarias, para que se asuman las responsabilidades que hubiere. Deseo una pronta recuperación a heridos", ha escrito Rodríguez en un mensaje en X.
La Delegación del Gobierno ha explicado este lunes que, además del informe solicitado por Rodríguez, el delegado mantendrá un encuentro con Puebla para analizar los hechos.
Sigo con preocupación los hechos posteriores a la manifestación de hoy.
Hay imágenes que son inaceptables. Pediré informe exhaustivo de las actuaciones y las explicaciones necesarias, para que se asuman las responsabilidades que hubiere.
Deseo una pronta recuperación a heridos.— Alfonso Rodríguez (@AlfonsoCalvia) July 26, 2026
TENSIÓN EN SES VOLTES Y EL PARC DE LA MAR
Tras la lectura del manifiesto y las actuaciones musicales celebradas el domingo en Ses Voltes —donde los controles de acceso establecidos por la Policía Nacional ya generaron momentos de tensión—, la multitud se dirigió hacia el Parc de la Mar. Los manifestantes se concentraron en uno de los extremos de la avenida Antoni Maura, el más cercano al mar, rodeados de decenas de agentes equipados con escudos y pistolas de proyectiles de goma, mientras miles de personas coreaban consignas como "vergüenza me daría ser policía" y "fuera las fuerzas de ocupación".
LANZAMIENTO DE OBJETOS
Un reducido grupo de manifestantes lanzó numerosos objetos, en su mayoría botellas de plástico, una actitud que otros participantes recriminaron. Tras varios minutos de tensión, los agentes dispararon alrededor de dos decenas de pelotas de goma y cargaron con sus porras contra varias personas. Un joven sufrió una herida sangrante en la cabeza que lo dejó tendido en el suelo; una ambulancia del SAMU 061 lo atendió en el lugar.
Los enfrentamientos se prolongaron durante más de una hora entre un reducido grupo de manifestantes —algunos con el rostro cubierto— y la Policía Nacional, con al menos tres cargas policiales adicionales. Un grupo más numeroso continuó con la protesta pacífica y llegó a entonar La Balanguera frente al despliegue policial. La multitud se disolvió poco antes de las 23:00 horas, cuatro horas después del inicio de la manifestación.
OCHO HERIDOS ATENDIDOS
Los servicios de emergencias recibieron varias llamadas, tanto de la Policía Local como de los propios manifestantes, alertando de personas heridas. Hasta la zona se desplazaron tres ambulancias, que atendieron a ocho personas: dos fueron trasladadas a un centro hospitalario con pronóstico reservado, mientras que el resto, con lesiones leves, recibió el alta en el mismo lugar.
PIDEN LA DIMISIÓN DEL REPRESENTANTE DEL GOBIERNO
Vicenç Vidal, el diputado de Sumar-Més en el Congreso, y David Pujol, el candidato de los ecosoberanistas al Ayuntamiento de Palma —los cuales estuvieron presentes durante toda la manifestación— han solicitado la renuncia de Alfonso Rodríguez, el delegado del Gobierno en Baleares, debido a una intervención policial que han calificado de excesiva.
“Esto está siendo permitido por el delegado del Gobierno español. Debes renunciar, Alfonso Rodríguez”, escribió Vidal en su perfil de la plataforma X.
La coordinadora de Podemos en Baleares, Lucía Muñoz, ha rechazado las intervenciones policiales y ha demandado responsabilidades políticas al delegado; además, Juventudes Socialistas de Mallorca se ha pronunciado a favor de "defender" y no "amedrentar" a quienes se manifiestan pacíficamente.
DENUNCIAN UNA "VIOLENCIA DESMESURADA"
La plataforma organizadora de la protesta, Menys Turisme, Més Vida, ha denunciado una actuación policial "de violencia desmesurada" y ha cifrado en más de 70.000 personas los asistentes a una manifestación que, según su relato, transcurrió sin incidentes desde la Plaça d'Espanya hasta Ses Voltes. La organización sostiene que fue la Policía Nacional la que bloqueó el acceso al recinto —pese a que el aforo no llegaba al 50 por ciento— y que las primeras cargas se produjeron cuando los asistentes intentaban entrar en un espacio prácticamente vacío; después, según su versión, los agentes cargaron sin motivo contra quienes escuchaban la lectura del manifiesto, ya con el acto formalmente terminado, y las cargas más fuertes se extendieron desde la avenida Antoni Maura hasta el Born, dejando decenas de heridos, entre ellos un periodista.
La plataforma asegura además que la policía impidió el paso de una ambulancia y que los sanitarios llegaron a pie, con solo cuatro efectivos para atender a cinco heridos con cortes en la cabeza que requerían puntos de sutura. Menys Turisme, Més Vida exige, igual que Vidal y Pujol, la dimisión de Rodríguez, y critica también al Ajuntament de Palma por avisar dos días antes de la manifestación de que solo permitiría el acceso de 2.000 personas a Ses Voltes y por no habilitar un punto de electricidad para el equipo de sonido, lo que obligó a la organización a recurrir a un generador propio.








