El lunes pasado, con motivo del partido entre el Barcelona y el Madrid, pudimos comprobar por enésima vez que los medios de comunicación de Madrid no actúan como nacionales sino como locales e, incluso, con tendencias aldeanas; vimos cómo su mundo acaba en la autopista que rodea la ciudad, sin entender para nada que los medios nacionales tienen obligaciones nacionales. El día mismo del partido en un medio se decía que Piqué había sido mal educado al mostrar su mano (un gesto para recordar los cinco goles) a la tribuna pero, en cambio, se decía que era comprensible que Ramos hubiera agredido porque debía de tener mucha tensión. Al día siguiente, en una radio nacional, se decía "Malas noticias anoche en Barcelona". ¿Malas noticias? Pues para algunos, pero no para todos. Estaba oyendo una radio local, corta de miras, hecha por y para un equipo, aunque se oía en toda España. Los telediarios nacionales de las diversas cadenas no iban a ser menos: no ganó el Barcelona, sino que cayó derrotado el Madrid, como si estuviéramos hablando de un equipo inequívocamente superior que ha tenido un traspiés. No se trata de hechos aislados y excepcionales. Recuerdo un partido en el que el Mallorca derrotó al Madrid en Son Moix y que en una cadena de televisión fue presentado como "El Madrid no levanta cabeza: fue derrotado ayer y ahora la Liga se vuelve más difícil", sin llegar a mencionar el nombre del equipo local en ningún momento. El Madrid vino a Mallorca y perdió, pero no había nadie delante. Fue él contra sí mismo. Estas lecturas serían admisibles en Telemadrid como, en sentido contrario, lo serían en cualquier otro medio local, IB3 o TV3. Pero un medio de comunicación de ámbito nacional debería tener presente que su entorno va mucho más allá de lo que llega la mirada de sus redactores y tendrían que estar atentos a que todos los equipos de la Liga de fútbol son igual de representativos de su audiencia.
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