A través de un comunicado, publicado este viernes noche por el concejal en su perfil en la red social 'X', Campins ha respondido a los hechos publicados en diversos medios, en su opinión "filtrados por algunos integrantes de la Policía Local", sobre un posible enfrentamiento con miembros del cuerpo durante Nochevieja.
Al respecto, el regidor ha manifestado que "la madrugada de día 1 de enero, durante el transcurso de la fiesta de Nochevieja organizada por el Ayuntamiento en la Plaça des Sitjar de Capdepera, se produjo una pelea delante del antiguo ayuntamiento".
A raíz de ésto, una vez el concejal fue avisado del incidente, "inmediatamente" éste fue "corriendo a buscar a la pareja de policías locales, quienes se encontraban hablando de forma distendida con ciudadanos del municipio al otro lado de la carpa", ha apuntado.
Según la versión de Campins, los agentes "estaban ubicados en un punto donde tenían una nula visión de la situación general de la fiesta y alejados de los lugares más concurridos y más propensos a situaciones violentas, como la zona de los baños y de la barra".
"Posteriormente", ha continuado exponiendo el concejal, "los agentes actuaron para parar la pelea". Sin embargo, ha lamentado, "cuando llegaron" los agentes "ya había uno de los implicados estirado en el suelo con un charco de sangre".
Fue entonces, "una vez la pelea ya había finalizado y la situación estaba controlada", cuando, "entendiendo que la actuación de los agentes de la policía debería de ser más activa y de prevención --lo que el concejal ya había puesto en conocimiento de los mandos policiales con motivo de otros eventos, según ha recordado--", recriminó a uno de los agentes "su actitud previa al incidente", ha reconocido, al considerar que "la pelea se había producido por una falta de control durante el evento".
Tras ello, y siempre según la versión del concejal, "uno de los dos agentes", con el que éste niega haber mantenido contacto físico en ningún momento, le "amenazó" diciéndole que le "detendría si no cesaba en las quejas". Campins decidió entonces "salir de la zona donde se había producido el altercado", ha afirmado.
A continuación, ha añadido, solicitó a la alcaldesa de Capdepera su presencia para dirigirse a la pareja de policías "y establecer cuál tenía que ser su posición en la plaza para evitar más posibles incidentes aquella noche" y dejar constancia que "no estaba conforme con su actitud pasiva". Ante esta situación, ha apuntado, "se dio una situación de tensión que no debería de haber sucedido".
Pese todo, el concejal ha querido "negar rotundamente se produjera ninguna agresión física ni verbal a los agentes". Y también aclarar que "es totalmente falso" que él "interviniera en la pelea y que tratara de impedir ningún tipo de actuación de los agentes con los implicados en los hechos, como pueden corroborar los presentes en el lugar". "Todo lo contrario", ha subrayado Campins, incidiendo en que fue él quien les fue a avisar y dejando claro que "su resolución no se vio alterada" por sus palabras.
"Lógicamente todo sucedió en momentos de tensión donde tal vez mis formas no fueron las más correctas", ha reconocido, "pero mi intención en todo momento fue intentar evitar que hechos como estos volvieran a ocurrir", ha añadido, al considerar que "la Policía Local aparte de actuar cuando se la requiere, ha de tener un efecto disuasivo con su presencia en los puntos calientes de la fiesta".
Así, el concejal ha considerado que "cuestionar una actuación policial en pro de un correcto funcionamiento de las actividades festivas que se hacen en el pueblo en ningún caso es una actitud vejatoria hacia el cuerpo de policía, más bien una obligación del cargo" que ostenta "si se cree necesario para garantizar el buen funcionamiento de los actos organizados por la regiduría".
Con todo, "en caso de haber manifestaciones en el informe policial" que, según ha dicho, "todavía no ha podido ver, y en la nota enviada a la prensa que se alejen de la verdad", Campins se reserva el derecho a interponer las oportunas denuncias, tanto por vulneración de su honor como por un posible delito de revelación de secretos por "haber filtrado información confidencial contenida en documentos policiales, sin ni siquiera haber recibido" él "notificación de denuncia alguna hasta el momento".
Para terminar, el concejal ha dicho estar "convencido" de que "estos hechos se han filtrado a la prensa de la forma en que se ha hecho", sin siquiera poder defenderse y "con ánimo de ir a hacer daño", en el marco de "problemas internos existentes dentro de la propia Policía Local de Capdepera".








