Esto de que el servicio de empleo se vaya del área correspondiente de la que un día fue conselleria de Trabajo para pasar a Educación es más bien llamativo, lo queramos ver como lo queramos ver. Dicen los responsables del Govern que con esta medida se pretende mejorar la formación de los parados pero ¿no era que los parados desde siempre contaban con una línea de financiación europea para unos fantásticos cursos que impartían las patronales y los sindicatos y que son en realidad fórmulas de financiación para estas organizaciones? Hace años que en España nadie entiende por qué no hemos aprovechado ese dinero para hacer las cosas bien, para financiar una formación como toca y para no encontrarnos con que nuestros trabajadores sepan producir en más actividades, con más calidad y mejor productividad. Ahora, pasando esto a Educación las cosas no podrán ir a peor, aunque no se entienda mucho qué se pretende.



