Este fin de semana he podido leer un magnífico reportaje sobre la Empresa Familiar en nuestras Islas. De sus protagonistas, hombres forjados a sí mismos (por cierto ninguna mujer entre ellos) con empresas de una gran fuerza en nuestra Comunidad, me gustaría comentar y debatir aunque sea virtualmente con algunas de las afirmaciones que he leido.
Que las empresas familiares tienen un componente de sacrificio extra, ya que no pueden desconectar ni en casa, que es en algunos casos, como estar en la oficina, ya que hay varios integrantes de la misma trabajando en el mismo negocio, es algo innegable.
Padres, hijos, hermanos y conyugues, trabajando y conviviendo incluso en los momentos más delicados, que es por ejemplo, cuando llega la hora de la sucesión del negocio familiar, es cuando menos complicado. Pienso que el hecho de ser hijo/a , hermano/a, marido o mujer , no es lo único que tendría que primar para ocupar esos altos cargos de empresa, sino sus capacidades, actitudes y experiencia, porque sino tendrán una desventaja con una empresa que no sea familiar, dónde sólo se valora lo último.
Como se dice en el artículo, tomar decisiones de nivel en casa o tomando café, con tus familiares, no creo sinceramente que en el año 2016, sea el mejor escenario posible, creo que en una mesa de reuniones, con ordenadores y colaboradores expertos en las materias a decidir se pueden tomar decisones más acertadas.
Sobre la forma de dilucidar las sucesiones, mantener un criterio de casta, de que prevalezca el hecho de la sangre por encima incluso de maridos o mujeres o directivos que puedan garantizar un mejor futuro para la empresa, también es un hecho a discutir. Pero no todo es crítica, ni mucho menos sobre lo expuesto en dicho artículo, los problemas que se citan son muy reales y afectan a muchas empresas de todos los niveles en la Isla, tales como, la falta de cultura asociativa para unirse entre empresas y competir mejor, el problema de cruzar el charco, debido entre otras cosas a que los trabajadores en muchas ocasiones se niegan, aunque sea por corto espacio a trabajar en otras Comunidades y mucho menos más alla de las fronteras nacionales, el que la imagen del empresario haya sido tan vapuleada por cierto sector de la sociedad haciendo que se tenga la lupa todo el día en ellas, o la falta de nuevos valores que tendrían que venir en parte de una Universidad, que está muy alejada del Mundo Empresarial.
Como ven hay pros y contras, pero lo único seguro es que unos y otros, mañana estarán al pié del cañon y esto es quizás lo más importante para un Pais que quiere avanzar.