Según Fiol, “más que hablar de cancelaciones masivas, estamos registrando un volumen importante de consultas de clientes con viajes pendientes”. Añade que muchos no pueden cancelar todavía porque las aerolíneas no han activado cambios oficiales más allá del 31 de marzo, lo que deja a las agencias en una posición complicada para ofrecer alternativas. “Muchos clientes quieren cambiar o cancelar, pero al no existir instrucciones oficiales de las aerolíneas, no hay margen real de maniobra”, afirma.
FRENAZO EN NUEVAS RESERVAS
El freno en la demanda es uno de los efectos más claros de la crisis. Los clientes aplazan decisiones de compra y priorizan destinos de proximidad o paquetes con vuelos directos, que ofrecen mayor confianza. “Sí estamos detectando un frenazo claro en nuevas reservas hacia determinados destinos”, asevera el presidente de Aviba, quien compara la situación con la experiencia posterior al COVID-19: “Los vuelos vacacionales han sido históricamente uno de los productos más seguros y fiables del sector, pero ahora la percepción de riesgo condiciona mucho la demanda”.
"La percepción de riesgo condiciona mucho la demanda"
La incertidumbre internacional no solo afecta a destinos concretos, sino también a las rutas aéreas. Sobrevolar zonas en conflicto o hacer escala en hubs del Golfo genera inquietud y lleva a muchos viajeros a replantearse sus planes, incluso cuando el destino final no presenta incidencias. Esta preocupación por el itinerario ha reforzado la tendencia de los clientes a priorizar seguridad y accesibilidad.
PERCEPCIÓN DE RIESGO
La percepción de riesgo, según Fiol, está condicionando la demanda más que la situación real de los destinos: “En turismo, la percepción es clave. Aunque Egipto y Turquía continúan operando con normalidad, los clientes asocian estas regiones a inestabilidad y postergan decisiones de compra, incluso frente a ofertas competitivas”. La dualidad entre clientes que mantienen sus reservas y otros indecisos refleja la influencia simultánea de la percepción y la presión comercial en la toma de decisiones.
"Los clientes perciben inestabilidad en Egipto y Turquía"
Paralelamente, los vuelos de larga distancia han comenzado a encarecerse. “Estamos viendo incrementos en torno a 40 o 50 euros en algunos casos”, comenta Fiol. Este aumento afecta a la planificación de los viajeros y genera sobrecostes para las agencias, que deben gestionar cambios y prestar asistencia a clientes atrapados sin margen para cancelar. El escenario económico se complica, especialmente si la situación se prolonga.
IMPACTO EN CLIENTES Y AGENCIAS
La campaña de Semana Santa se acerca, aumentando la presión sobre el sector. Si la crisis se intensifica, podría generar cambios de última hora en reservas, afectando especialmente a rutas complejas. Por ello, muchos viajeros ya están desviando su demanda hacia destinos europeos y nacionales, percibidos como más seguros y accesibles. “Ese cambio ya se está produciendo”, indica Fiol, quien enfatiza que la seguridad percibida y la facilidad de desplazamiento condicionan cada vez más la decisión de los consumidores.
"Los viajeros priorizan destinos más seguros y accesibles"
El impacto económico es otro factor crítico. Fetave y UNAV han solicitado al Gobierno un paquete de 400 millones de euros para mitigar pérdidas, que incluye una línea ICO extraordinaria de 250 millones a tipo 0%, un fondo de compensación de 120 millones para cubrir reembolsos no recuperables, ERTE específicos y ajustes fiscales, así como protocolos de cancelaciones equilibrados, siguiendo recomendaciones de la Comisión Europea. “Se trata de evitar que las agencias asuman en solitario las consecuencias económicas de una crisis internacional completamente ajena a su actividad”, recalca Fiol.
SOBRECOSTES Y CAMBIO DE DESTINOS
El encarecimiento de los vuelos y la necesidad de asistencia adicional a viajeros bloqueados han generado sobrecostes importantes para las agencias. Además, muchos clientes que quisieran cancelar no pueden hacerlo sin que los costes recaigan sobre ellos, lo que incrementa la presión económica del sector. Fiol subraya que la combinación de percepción de riesgo, incremento de tarifas y falta de instrucciones claras de las aerolíneas crea “una situación delicada que requiere medidas urgentes”.
"Las agencias atraviesan una situación delicada"
En cuanto a los clientes, Pedro Fiol apunta que muestran preferencia por destinos cercanos o con menor riesgo operativo. Este desplazamiento se nota tanto en el turismo nacional como en el europeo. Fiol apunta que la dualidad de viajeros —los que mantienen sus reservas y los indecisos— refleja cómo la percepción y la presión comercial influyen de manera simultánea en la decisión de compra, incluso frente a precios competitivos.
AYUDAS SOLICITADAS
Las organizaciones del sector destacan que la ayuda estatal busca garantizar liquidez y estabilidad en un contexto de crisis internacional. El paquete solicitado incluye instrumentos financieros y medidas de compensación que permitirían a las agencias gestionar reembolsos, cambios y ERTE sin asumir pérdidas desproporcionadas. Según Fiol, “estas medidas son esenciales para asegurar que las agencias puedan continuar operando sin riesgos graves para su supervivencia económica”.
"Línea ICO, fondo de compensación y ERTE son esenciales"
En Egipto y Turquía, mientras algunos clientes continúan con sus viajes, otros todavía no han reservado. La incertidumbre internacional condiciona la planificación, a pesar de la operativa normal de los destinos y de la oferta de precios competitivos. Para el sector emisor de Baleares, la evolución de la seguridad en Oriente Medio, la disponibilidad de vuelos y la activación de las ayudas solicitadas serán factores determinantes para la campaña de Semana Santa.





